¿Cuándo Tú Creces?

 

Tú creces…

Cuando no ha vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fé.

Cuando aceptas la realidad y tienes el aplomo de vivirla.

Cuando aceptas el amor y tienes el valor de sostenerlo.

Cuando te aceptas como eres, pero tienes la voluntad de trabajar para cambiarlo.

Cuando asimilas tu pasado, construyes tu presente y proyectas tu futuro.

Cuando te superas, te valoras y sabes dar fruto.

Cuando abres camino, dejas huellas, asimilas experiencias… ¡y siembras raíces!

Cuando te impones metas, sin importarte comentarios ni prejuicios.

Cuando das ejemplo, sin importarte burlas ni desdenes.

Cuando cumples con tu deber sin importarte otros criterios y otros pareceres.

Cuando eres fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento… ¡y humano por nacimiento!

Cuando enfrentas el invierno, aunque pierdas las hojas.

Cuando recoges flores aunque tengan espinas y marcas camino aunque se levante el polvo.

Cuando eres capaz de afianzarte con residuos de ilusiones. Capaz de perfumarte con residuos de flores… ¡y de encenderte con residuos de amor!

Cuando ayudas a tus semejantes, conociéndote a ti mismo y dándole a la vida más de lo que recibes.

Cuando te plantas para no retroceder… cuanto te defiendes como águila para no dejar de volar… cuando te asientas como ancla y te iluminas como estrella.

 

Por Zenaida Bacardí de Argamasilla

 

 

Imagen suministrada por Google