Para Reflexionar 

 

«¡Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero…!

Le comentó una mujer a su marido.

«Quizás necesita un jabón nuevo… ¡Ojalá pudiera ayudarla a lavar las sábanas!»

El marido la miró sin decir palabra alguna.

Cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, viendo a través de la ventana, como la vecina tendía su ropa recién lavada.

Al mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas blancas, como nuevas, y dijo al marido:

«¡Mira, por fin ha aprendido a lavar la ropa! ¿Le enseñaría otra vecina?»

El marido le respondió:

«No, hoy me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra venta!na…»

¡Como me gusta esta historia!

A veces criticamos algo que desconocemos, sin saber que quizás los que estamos mal somos nosotros.

Todo está en el color (o la limpieza) del cristal con que se mire.

Anónimo

 

 

Foto suministrada por Google.

 

 

Declaración Diaria – Julio 28: “Cosechando”

Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos. –Thomas Carlyle

Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar. Sembrar no simplemente por sembrar, sino sembrar para cosechar, de eso se trata. Cosechamos lo que sembramos, por tal razón debemos esmerarnos no solo en plantar la semilla, ya que la cosecha es el resultado de lo que sembramos. Igualmente, tenemos el deber de esforzarnos por cuidar nuestro huerto con buena voluntad y amor, para cosechar hermosos frutos llenos de bondad.

“Isaac sembró en aquella región, y ese año cosechó al ciento por uno, porque el Señor lo había bendecido”. –Génesis 26:12

Gloria Teresa