Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos. –Thomas Carlyle
Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar. Sembrar no simplemente por sembrar, sino sembrar para cosechar, de eso se trata. Cosechamos lo que sembramos, por tal razón debemos esmerarnos no solo en plantar la semilla, ya que la cosecha es el resultado de lo que sembramos. Igualmente, tenemos el deber de esforzarnos por cuidar nuestro huerto con buena voluntad y amor, para cosechar hermosos frutos llenos de bondad.
“Isaac sembró en aquella región, y ese año cosechó al ciento por uno, porque el Señor lo había bendecido”. –Génesis 26:12
Gloria Teresa

