Se firme como una torre, cuya cúspide no se doblega jamás al embate de los tiempos. –Anónimo
Somos firmes cuando, teniendo una autoestima saludable, confiamos en nosotros mismos, cuando tenemos el deseo inquebrantable de alcanzar nuestras metas, cuando con fe y esperanza hacemos frente a la adversidad esperando un buen desenlace, cuando estamos seguros de que después de la tempestad la calma regresará.
“Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo, tu Señor y Dios, estaré contigo dondequiera que vayas”. –Josué 1:9(DHH)
Gloria Teresa

