En la tranquilidad hay salud, como plenitud, dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate. Recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad. –Facundo Cabral
Cuando estamos tranquilos nos sentimos en paz, relajados, contentos y en armonía con todo a nuestro alrededor y con nosotros mismos. No siempre logramos este estado de sosiego, pues la vida moderna tan acelerada que llevamos y los momentos estresantes que conlleva, nos roban la calma en algunas ocasiones. La tranquilidad es una aptitud que no todos dominamos. Algunos individuos no saben manejar efectivamente sus emociones y se alteran ante cualquier cosa que les provoque inquietud o molestia. Por otro lado, las personas que pueden auto-controlarse, o que son tranquilas por naturaleza, en situaciones de crisis logran mantener la calma y reaccionar positivamente. Si eres del grupo de personas a las que se les hace difícil estar sosegado, la buena noticia es que puedes aprender estrategias y adquirir herramientas que te ayudaran en el manejo de emociones. Si no puedes hacerlo solo, te recomiendo que busques ayuda profesional, hay peritos en la materia que estarán dispuestos a ayudarte a mejorar tu calidad de vida.
“El producto de la justicia será la paz; tranquilidad y seguridad perpetuas serán su fruto”. –Isaías 32:17
Gloria Teresa

