La vida es como un viaje por la mar: hay días de calma y días de borrasca; lo importante es ser un buen capitán de nuestro barco. –Jacinto Benavente
Calma es lo que se siente en la noche de hoy en Puerto Rico. Luego de los pronósticos de que el huracán Dorian atravesaría nuestra isla, Dios nos regaló un milagro, el fenómeno se desvió por el este del país y se fue alejando sin hacernos daño. Paz, tranquilidad, quietud, sosiego, sinónimos de calma que experimentamos luego de la tempestad, cuando sentimos bienestar, cuando recordamos acontecimientos que nos provocan alegría, o simplemente cuando admiramos un hermoso paisaje. Calma es a su vez, sentir la caricia del viento, contemplar un cielo estrellado y escuchar el sonido del mar; es buscar en ese silencio que sana, que da nuevas fuerzas y que nos invita a renovarnos cada día. -Gloria Teresa
«Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar: ¡Silencio! ¡Cálmate! El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo”. – Marcos 4:39

