Declaración Diaria – Septiembre 30: “Caridad”

Donde reina la caridad, ahí está la felicidad. –Don Bosco

La caridad entra por casa, es una expresión que aprendí desde pequeña y que también la hice mía. Algunas personas hacen la caridad descuidando su hogar y a su familia. Es importante ayudar a los demás, mas debemos practicar la caridad primero desde el hogar, para luego poder llevarla a otros. Si bien es cierto que debemos amar al prójimo y ayudarle en todo lo que podamos, no podemos dar de lo que no tenemos. Si en nuestros hogares no hay amor, comprensión, paz, respeto, apoyo y el deseo auténtico de ayudarse entre si, no podremos ejercer bien la virtud de la caridad. Al practicarla, debemos hacerlo por amor al prójimo y porque nos llena de regocijo, no por quedar bien con la sociedad o por obtener reconocimiento. Practica a hacer la caridad comenzando por pequeños actos, un saludo, una sonrisa, una llamada, expresa tu amor, cariño o admiración por otra persona, escucha a quien precisa ser escuchado y anima al que lo necesita, extiende una mano en lo que puedas. Y lo más importante, haz el bien sin mirar a quien. Esa persona que un día te lastimó, algún día necesitará de ti, devuelve bien por mal, demuestra de qué estás hecho, créeme que en el proceso podrás perdonar y sentirás paz.  -Gloria Teresa

“Hazte un tesoro de limosna y caridad, y te será más útil que el oro”. –Eclesiástico 29:11

 

No te detengas

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.  

No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.

No te mires con tus ojos, contémplate con la mirada de Dios.

No pienses en lo largo que es el camino de tu transformación, sino en cada paso que puedes dar para ser lo que Dios quiere que seas.

No confíes en tus propias fuerzas; pon tu vida en manos de Dios.

No trates que otros cambien; se tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.

Solo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.

No sufras por lo que viene, recuerda que «cada día tiene su propio afán» (Mt. 6:34).

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.

No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.

Si algún día te sientes cansado, busca el descanso en Dios que renovará tus fuerzas.

Si algún día te sientes demasiado responsable de otros, recuerda que sólo Jesús es el Mesías.

Si te sientes atado a alguien, pídele a Jesús que rompa las ataduras y que su amor vuelva a crear lazos nuevos de amor según su Espíritu.

Si reaccionas ante toda provocación, ruega a Dios para que te enseñe a responder en lugar de reaccionar.

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Si necesitas tener todo bajo control, entrega el control de tu vida a Dios y confía en su poder y en su amor por ti.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en tí como en algo precioso, eres un hijo de Dios.

Piensa que Él está más interesado que tú en que te conviertas en esa creación que El pensó desde toda la Eternidad.

-Anónimo

Declaración Diaria – Septiembre 29: “Respiro”

En nuestra mente, hay sitios donde predominan trincheras, lugares donde nos refugiamos frente al continuo bombardeo de los problemas que a diario nos aquejan y en donde hay un respiro. –Luis Gabriel Carrillo Navas

El respiro es el alivio que se siente luego de una aflicción, preocupación, o de una sobrecarga emocional fuerte. Estar continuamente repitiendo ‘no tengo tiempo para nada’, ‘no puedo con todo’, ‘tengo que esto, tengo que lo otro’, estar pensando en lo próximo que tenemos que hacer, cuando no hemos terminado lo primero, son señales de que estamos cargados de ansiedad y estrés, viviendo una vida muy acelerada. Necesitamos un respiro, observar qué estamos haciendo incorrectamente y modificar nuestros hábitos, bajar la velocidad y hacer una pausa en nuestro diario vivir. Sobretodo debemos organizarnos, establecer prioridades, ver qué cosas debemos hacer primero, cuales podemos dejar para luego y en cuales podemos solicitar ayuda. Muchas veces nos cargamos con cosas que pueden hacer otras personas, nos lo echamos todo encima. Solo podemos hacer una cosa a la vez, has un alto, respira profundamente, entre tarea y tarea toma pequeños descansos, aprende a relajarte, no es imposible ni difícil, es cuestión de aprender. Aprender a sacar tiempo para cada cosa, porque si te pones a pensar que el tiempo no te alcanzará para todo lo que tienes que hacer, no tendrás tiempo para nada. -Gloria Teresa

“Pero ahora, Señor nuestro Dios, tú has sido bueno con nosotros. Nos has dejado escapar del cautiverio y nos has dado un sitio seguro en tu santuario. Nos has concedido un respiro en nuestra esclavitud y nos has dado una nueva esperanza”. –Esdras 9:8

Declaración Diaria – Septiembre 28: «Ver»

Lo importante es ver aquello que resulta invisible para los demás. -Robert Frank

Nuestros ojos no sólo están abiertos a ver cosas, literalmente hablando. ¿Tenemos nuestros ojos abiertos a la Fe? ¿Podemos ver lo que Dios quiere para nosotros? ¿Dejamos entrar a Jesús a nuestras vidas para que pueda abrir nuestros ojos a la Fé y a la Gracia que Él mismo nos regala?. El Señor desea que VEAMOS el camino a seguir, porque ÉL ES EL CAMINO. Muchas veces se presentan a nuestras vidas situaciones buenas o malas, y personas con algún propósito, para que podamos ver o discernir qué debemos hacer o no; hacia dónde debemos dirigirnos o no; o hacia dónde debemos mirar o no. Con nuestros ojos físicos podemos ver toda la belleza que hay a nuestro alrededor. Abramos también los ojos del alma y del entendimiento, para así poder ver aquellas cosas que el Señor quiere que veamos, aquello que Él nos quiere revelar. Asimismo, nosotros también podremos decir: ‘Y nuestros ojos también fueron abiertos’. Porque, ‘no hay peor ciego que aquel que no quiere ver’. -Gloria Teresa

“Y los ojos de ellos fueron abiertos”. -Mateo 9:30

Declaración Diaria – Septiembre 27: «Refugio»

La sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad. –Aristóteles

«El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente», así comienza el Salmo 91. En Dios encontramos refugio y el mejor lugar a donde acudir cuando necesitamos alivio. Si estás angustiado y no encuentras salida, abre tu Biblia en el Salmo 91, allí encontrarás la promesa de que Él está contigo resguardándote de todo mal, en todo momento, y que además enviará a sus ángeles cerca de ti para que te guarden de todos los peligros. Habita bajo la sombra del Creador, ahí te sentirás seguro. Ora, cree, confía, espera y agradece, ‘no hay lugar, más alto, más grande, que estar a Sus pies’. -Gloria Teresa

“Porque tú has sido, en su angustia, un baluarte para el desvalido, un refugio para el necesitado, un resguardo contra la tormenta, una sombra contra el calor”. –Isaías 25:4

Declaración Diaria – Septiembre 26: “Renovación”

Cuando llega el invierno, los árboles deben de suspirar de tristeza al ver como caen sus hojas. Dicen: «Jamás volveremos a ser como antes». Claro que no. De otro modo, ¿cuál sería el sentido de la renovación?. Las siguientes hojas tendrán su propia personalidad, pertenecen a un nuevo verano que se acerca. Vivir es cambiar, y las estaciones nos repiten esta lección todos los años. Si tenemos un poco de paciencia, la primavera siempre llega y olvidamos el invierno de nuestra desesperación. Cambio y renovación son leyes de vida. Es bueno acostumbrarse a ellas, y no sufrir por cosas que solo existen para traernos alegrías. -Paulo Coelho.

Renovamos nuestros hogares, nuestro vestuario, cambiamos de auto, nos mudamos, mas a veces, no nos damos cuenta, o no queremos ver que debemos modificar algo, la rutina, algún hábito o costumbre que no nos está funcionando. De la misma manera no le damos mucha importancia a la transformación interior. Los tiempos cambian y con ellos nosotros, cada etapa vivida tiene su momento y cumple una función. La naturaleza pasa por cuatro estaciones, todas son maravillosamente hermosas, cada una tiene un propósito y un atractivo especial. La madre Tierra necesita de todas ellas para restaurarse. Nosotros igualmente pasamos por etapas, desde la niñez hasta la ancianidad, todas son muy importantes. Atravesamos cambios físicos y emocionales, confrontamos pérdidas, fracasos y también nuevos comienzos y alegrías. Algunos cambios llegan de momento, sin embargo, son inevitables y nos ayudan, en cierta manera, a ver la vida desde una perspectiva diferente. ‘A cada día le basta su afán’, por eso ve paso a paso, sin prisa pero sin pausa. Cada nuevo día nos da la oportunidad de renovarnos, de renacer, de resurgir de las cenizas como el Ave Fénix y desplegar nuevamente las alas con más fuerzas para volar. -Gloria Teresa

“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”. –Romanos 12:2

Declaración Diaria – Septiembre 25: «Servir»

Dormía…, dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir… y el servir era alegría. –Rabindranath Tagore

Cuando escuchamos la palabra servir, se puede pensar en sumisión, opresión, es visto como algo despectivo o denigrante. Sin embargo, el servicio es un acto de amor. Es un cúmulo de acciones en las cuales nos sentimos de provecho cuando de auxiliar a las demás personas se trata. En el momento en que somos de utilidad, cumplimos con la misión que nos ha sido encomendada, de igual manera, la que nos hemos fijado nosotros mismos. El entusiasmo de servir redunda en satisfacción, ya que ayudando a otros también nos beneficiamos, olvidándonos un poco, o bastante, de nuestras propias dificultades. Seamos serviciales no por obligación, es algo que debe nacer de lo profundo de nuestro ser, debemos hacerlo con amor y alegría, como si estuviéramos haciendo algo hermoso por y para nosotros mismos. -Gloria Teresa

La mejor manera de encontrarse a si mismo, es perderse al servicio de los demás. -Anónimo

 

Declaración Diaria – Septiembre 24: “Callar”

Lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara; sobre lo que no se puede hablar, es mejor callar. –Ludwig Wittgenstein

Si bien tenemos el derecho a expresar lo que sentimos, debemos hacerlo asertivamente, de la manera más adecuada posible y en el momento preciso. A veces es mejor callar, como dice el refrán, ‘calladitos nos vemos más bonitos’. Debemos saber, o mejor dicho, aprender a comunicarnos. En una conversación donde ya se estén subiendo los tonos, escucha bien antes de responder; y si lo que escuchas te da coraje, cuenta hasta diez y calla. Esto no significa que debes tragarte la situación, solo que debes calmarte, tomarte un tiempo y pensar bien lo que vas a decir. En un momento de enojo puedes llegar a decir cosas que luego harán que te arrepientas. -Gloria Teresa

“…un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser; un tiempo para callar, y un tiempo para hablar…” –Eclesiastés 3:7

No culpes a nadie

Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida. Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar. No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda