Hay personas que se hacen tan parte de ti, que te las llevas simplemente contigo hacia donde vayas… En cualquier lugar, en cualquier momento…

Hay personas que derriban al mismísimo tiempo, haciéndose presentes aún desde el alma, desconociendo fronteras…

Hay personas que existen para dejar una marca… Que desean amar…

Conocen la obscuridad, la han atravesado y ahora pueden dar luz. Son las que viven en el corazón…

Personas que son un regalo para los demás, que te toman de la mano y te ayudan a encontrar el camino cuando lo pierdes…

Que pueden escuchar sin juzgar… Que te ayudan a ver el sol en los días grises y obscuros…

Riendo de nuevo cuando querías llorar. Se mueven a veces sin ser vistas, almas que hablan la lengua de los ángeles…

Ángel Diotallevi

 

 

Foto: Bazaart

Declaración Diaria – Septiembre 23: “Solidaridad”

Dentro de cada grupo social prevalece un sentimiento de solidaridad, una necesidad imperiosa de trabajar juntos y disfrutar haciéndolo, que representa un alto valor moral. -Christian Lous Lange

La solidaridad no es solamente compartir con otros cosas materiales, también debemos ser solidarios en momentos de crisis que es cuando más se necesita. La solidaridad es sinónimo de unidad, de ayuda mutua, de trabajar y luchar unidos por un mismo fin y/o en servicio de las demás personas. Cuando estamos atravesando por momentos difíciles, nos gusta que igualmente sean solidarios con nosotros. Primero hay que ser solidarios, luego cosechas amor y respeto. Haz el bien sin mirar a quien. -Gloria Teresa

“La solidaridad no es un sentimiento superficial, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos”. -Juan Pablo II.

 

 

 

 

Declaración Diaria – Septiembre 22: “Aprobación”

Hagas lo que hagas, no podrás agradar a todo el mundo. Créeme, no necesitas la aprobación de los demás para ser feliz. -Walter Riso

Los seres humanos nos necesitamos unos a otros, no somos seres solitarios ni tampoco fuimos creados para estar solos. Sin embargo, esto no implica que tenemos que estar acompañados, o que necesitamos la aprobación de otros para estar felices y completos. Nos gusta ser aceptados, halagados y valorados, no hay nada malo en ello, mas, cuando esa necesidad de aceptación por parte de otros se sale de control, significa que dependemos totalmente de las demás personas para sentirnos realizados. En la medida en que dependamos totalmente de la opinión ajena, estamos  entregando las riendas de nuestra vida en sus manos. La soledad no es un estado o circunstancia negativa, es una etapa por la cual muchos de nosotros hemos transitado o hemos de atravesar alguna vez. Muchas veces la buscamos con el fin de pensar y podernos concentrar mejor o porque nos hace falta un tiempo a solas. Mas cuando una persona se siente sola sin buscar estarlo (a pesar de tener amigos, familia, conocidos), y ese vacío le trastoca negativamente al punto de deprimirse y afectar su salud emocional, debe buscar ayuda profesional para poder manejarlo. Dos cosas debemos de comprender y tener claras, una es que no podemos agradarle a todo el mundo por más que nos esforcemos y queramos. La segunda, recuérdala bien, tú eres tan importante como los demás, somos seres únicos creados por Dios a su imagen y semejanza. -Gloria Teresa

“Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación”. –Juan 6:27

Declaración Diaria – Septiembre 21: “Resplandecer”

La luz de Dios resplandece constantemente en mí y a mi alrededor. La luz divina disipa la oscuridad e ilumina mi mente y mi corazón. Nada puede separarme de Dios. Soy consolado en Su presencia. Soy inspirado, sostenido y fortalecido. Mi creador me apoya y satisface cada una de mis necesidades. El amor y la luz de Dios son mi consuelo infalible siempre. (La Palabra Diaria)

El Señor nos pule y nos transforma hasta sacarnos brillo y convertirnos en una joya hermosa. Nuestro deber como cristianos es brillar donde quiera que Él nos ponga; hacer la diferencia y que se note. Reflejar paz, amor, humildad, generosidad, paciencia, caridad. Brillar con la luz de Cristo. -Gloria Teresa

«Los sabios resplandecerán con el brillo de la bóveda celeste; los que instruyen a las multitudes en el camino de la justicia brillarán como las estrellas por toda la eternidad». -Daniel 12:3

Declaración Diaria – Septiembre 20: “Alivio”

Si puedo evitar que un corazón sufra, no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no viviré en vano. –Emily Dickinson

El alivio es esa sensación de placer que sentimos cuando todo nos sale bien, cuando nos desahogamos, cuando nos libramos de una carga muy pesada, cuando podemos perdonar, o cuando resolvemos un problema que nos agobia. Hay muchas cosas más por las cuales podemos sentirnos agobiados y todas son una carga emocional muy fuerte. La carga emocional, si la vamos a comparar, podríamos decir que es como una gran piedra que cae sobre nosotros, y en la medida que el tiempo pasa y no podemos manejar algún problema, esta piedra va creciendo más y más. El dolor emocional, que puede ser tan o más fuerte que el físico, también puede aliviarse. Somos nosotros mismos los primeros que debemos procurar recuperarnos, somos seres resilientes, tenemos la capacidad de levantarnos y reponernos después de cada prueba. Poseemos dentro de nosotros las herramientas y las fuerzas necesarias para liberarnos del enorme peso de esa piedra que nos arropa. Con fuerza de voluntad, mente y actitud positiva, con la ayuda de familiares y amigos de confianza, o ayuda de profesionales si es que no puedes solo. La carga emocional también produce desgaste físico, por lo que además debemos descansar, irnos de viaje a un lugar en contacto con la naturaleza, tomarnos un tiempo solo para nosotros, para poder pensar con claridad o meditar. Asimismo, ayudar a aliviar el dolor de otro es la mejor medicina para aliviar tu propio dolor. -Gloria Teresa

“Porque Él hiere, pero venda la herida; golpea, pero trae alivio”. –Job 5:18

Declaración Diaria – Septiembre 19: “Recibir”

Es importante saber dar y también saber recibir, porque de esta manera completamos el círculo que abrimos cada vez que nos relacionamos con otra persona. –Maytte

¿Has escuchado la frase, ‘lo que das recibes’?. La vida es un reflejo de nuestras acciones, por lo tanto, hay que saber dar para saber recibir. Es evidente que no podemos dar lo que no tenemos, mas si no nos gusta lo que recibimos, debemos hacer un autoexamen y ver que cosa no estamos haciendo bien y tratar de mejorar. Si deseas que la vida te sonría, se tu el primero en ofrecer sonrisas, amor, paz, alegría, perdón y todo lo bueno que puedas regalar, y que luego te regresará de vuelta. Todo se aprende en este mundo, somos aptos para aprender a mejorar nuestra actitud. Lo primero que debemos cultivar es el ser agradecidos, con una buena actitud todo nos irá mucho mejor. -Gloria Teresa

“Pues Dios no nos destinó a sufrir el castigo sino a recibir la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo”. –1 Tesalonicenses 5:9

Declaración Diaria – Septiembre 18: “Expresar”

Nunca desperdicies la oportunidad de expresar tu amor. –H. Jackson Brown

Cada momento es una oportunidad de expresar amor y gratitud, de demostrarlo con palabras, con acciones y con gestos. Debemos manifestarlo a los seres que amamos, a nuestros amigos, vecinos, compañeros de trabajo, al prójimo, en el preciso momento que lo sintamos, no lo dejemos para luego. Luego podría ser mañana y el mañana quizás ya no exista. ‘Expresa tiernamente tu cariño con un gesto sencillo, déjalo salir, déjalo salir. Una caricia, una sonrisa, déjala salir, déjala salir’.* -Gloria Teresa

“Hazme disfrutar del bienestar de tus escogidos, participar de la alegría de tu pueblo y expresar mis alabanzas con tu heredad”. –Salmos 106:5

 

*Fragmento de la canción ‘Expresa lo que sientes’ del cantautor puertorriqueño Antonio Cabán Vale.

Declaración Diaria – Septiembre 17: «Libertad»

El que ha superado sus miedos será verdaderamente libre. -Aristóteles

Seamos libres como las gaviotas, ellas representan el ideal de independencia y libertad. Además de vivir cerca del mar, son capaces de subsistir en zonas interiores próximas a lagos y ríos. Tienen una gran capacidad de adaptación ante giros inesperados de la vida. También sirven de guía para los marineros que regresan a su casa en ciudades y pueblos cercas del mar. Todos llevamos dentro un Juan Salvador Gaviota que nos dice, ‘volemos alto, somos libres de ir donde queramos y de ser lo que somos, lo que necesitamos es seguir encontrándonos a nosotros mismos, un poco más cada día…’* -Gloria Teresa

«Desde mi angustia clamé al Señor, y él respondió dándome libertad«. -Salmos118:5

 

*Cita del libro Juan Salvador Gaviota

Declaración Diaria – Septiembre 16: «No darse por vencido»

Sólo cuando la oruga creyó que el mundo terminaba se transformó en mariposa. –Proverbio

Si la oruga se da por vencida jamás podrá ver su hermosa e increíble transformación. No debes sentirte derrotado porque aún te queda mucho por conquistar. Metas, sueños, anhelos, nunca es tarde para completarlos. Mientras hay vida, hay esperanza. La vida es como la naturaleza, los días nublados, las tormentas y tempestades siempre aparecen. Mas recuerda que después de cada tempestad viene la calma y que luego de cada día nublado sale el sol. No pretendo narrarte un cuento de hadas con esta pequeña reflexión, es real y es posible. Tampoco digo que es fácil cambiar de actitud cuando se está acostumbrado a tener siempre una actitud negativa ante los eventos ‘no gratos’ a los cuales nos enfrenta la vida. Sin embargo, sí se puede, es cuestión de modificar la actitud con mucho o poco esfuerzo, al paso que puedas. De la misma forma en que se enfrentan los problemas, de esa misma manera serán los resultados que obtendremos. No dudes que siempre, siempre, siempre, habrá un mañana mejor. -Gloria Teresa

No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos. –Orison Swett Marden