Siempre hiere Dios a quienes prepara para la eterna salvación. –San Isidoro De Sevilla
La salvación es un grandioso regalo de Dios, sólo Él puede redimirnos. La Gloria Eterna se obtiene a través de su Hijo Jesucristo, mediante la fe absoluta, acatamiento de su Palabra y propósitos y sincero arrepentimiento de parte nuestro. Hemos de pasar aflicciones, mas sin embargo, Él nunca nos dejará solos en las tribulaciones. La Biblia contiene hermosas promesas de salvación hechas para nosotros los creyentes. Una de las más hermosas es la garantía que Jesús nos otorga en Apocalipsis 3:21 («Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono»). Dios nos ama infinitamente, envió a su hijo único a liberarnos, para que, «todo aquel que crea en Él no se pierda, mas tenga vida eterna» (Juan 3:16). No esperes más, entrégale tu vida y tus preocupaciones al Señor, ama, cree y confía absolutamente en Él y verás Su misericordia y amor reflejarse en tu existencia. Y créeme, que como le dijo Jesús en la Cruz al ladrón «bueno», cuando te llame a su morada, «estarás con Él en el Paraíso» (Lucas 23:43). -Gloria Teresa
«La salvación de los justos viene del Señor; él es su fortaleza en tiempos de angustia». -Salmos 37:39

