En mi isla imaginaria,
rodeada del mar azul,
me siento a escribir poemas.
debajo de un abedul.
Mirando hacia el infinito,
rebuscando entre las musas,
al ver la fugaz estrella,
me quedé algo confusa.
Recuperada y serena,
rastreando la inspiración,
fui a dar con el asunto,
de mi gran composición.
De musas o de estrellas,
no me decido por cuál,
creo que escogeré ambas,
porque me gustan igual.
En mi isla imaginaria,
rodeada de musas bellas,
comencé a escribir poemas,
debajo de las estrellas.
Gloria Teresa©
08/28/2020


