
Cuando exigimos ser tratados con respeto y de la mejor manera, también debemos hacer lo mismo con los demás. Esto no quiere decir que cuando otros nos traten mal debemos responder de la misma manera. Tenemos que entender que no todos poseemos el mismo nivel de educación, o simplemente no respondemos del mismo modo. La reciprocidad se encuentra al ayudar a otros, ya bien sea auxiliándolos en alguna tarea, cuando necesitan alguna cosa, y tendiéndoles la mano cuando están pasando un mal momento. En cualquier oportunidad o circunstancia podemos ser útiles, y a su vez, cuando obramos bien sin mirar a quien, somos correspondidos aunque no esperemos nada a cambio. Debemos fomentar buenas relaciones interpersonales, si bien es cierto que no podemos dar aquello que no tenemos, sí podemos aprender a ser amables, a ser agradecidos, y a desarrollar empatía y solidaridad con otras personas.
Gloria Teresa

