Plantar

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¿Han escuchado alguna vez la siguiente frase, “donde quiera que Dios te haya plantado florece”? Esta expresión se refiere a que no importa dónde estemos asentados, de dónde vengamos, cómo seamos o cómo estemos, si tenemos mucho o poco, lo importante es dar fruto. Mas para obtener y brindar buenos frutos hay que saber sembrar. Tal vez al principio necesitemos la ayuda de expertos que nos guíen para conseguir mejores resultados. Al igual que las plantas, necesitaremos un terreno fértil, esa tierra somos nosotros mismos y nuestras fortalezas; agua y luz que representan nuestra actitud, sentimientos y emociones positivos; y dedicar bastante tiempo con esmero a nuestro jardín, o sea, a nuestro crecimiento. No esperes a la primavera para florecer, o a fin de año para cultivar nuevas metas. Cada día es un comienzo y una oportunidad para plantar semillas nuevas. También hay tiempo de plantar y tiempo de florecer. -Gloria Teresa

Triunfar

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El triunfo es un signo de alegría cuando todo marcha bien. Mas, ¿cómo podemos alcanzar la victoria cuando estamos en medio de pruebas? La respuesta es sencilla, aferrándonos muy fuerte a Dios, a su Divina Misericordia y a sus promesas. La palabra de Dios es un bálsamo, nos conforta, nos llena de paz y nos da vida. Ante el dolor podemos reaccionar de tal o cual manera, la decisión es nuestra. ¿Nuestra?, sí nuestra, porque nosotros mismos tenemos la autoridad de elegir cómo sentirnos. Del mismo modo podemos elegir ser vencedores en vez de vencidos. Cuando estés pasando por un mal momento, ora y deja que el Señor manifieste todo su poder, haciendo tuyo este versículo que el Señor te muestra en su Palabra, “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. (2 Corintios:12-9). Decide triunfar cada día. -Gloria Teresa

Enseñanza

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El legado que dejamos es la manera en que impactamos a otros seres humanos con nuestro ejemplo. De igual manera somos tocados por otras personas que van dejando una marca en nuestras vidas. La vida, a su vez, va dejando su rastro y se dice que es la mejor escuela, pues a través de ella vamos adquiriendo experiencia. La enseñanza va de la mano del aprendizaje y cada día aprendemos algo nuevo. Por medio de la enseñanza transmitimos conocimiento, hábitos, experiencias y creencias, nos convertimos en un modelo a seguir. ¿Cuál es el legado que queremos transmitir? Me parece que la mejor herencia es incitar con nuestro buen ejemplo, especialmente a nuestros hijos, la enseñanza a través de nuestros valores. Enseñémosle el valor de la amistad, la comprensión y el ser solidarios, a desarrollar paciencia y tolerancia, el respeto, pero sobretodo el amor al prójimo, en el amor se resume todo lo demás. -Gloria Teresa