Ser agradecido es volver los ojos al Cíelo, y darle gracias al Padre por todo lo que poseo. Ser agradecido es abrir los oídos al viento, y darle gracias al Padre porque escucho y porque siento. Ser agradecido es caminar entre las rosas, y darle gracias al Padre porque respiro su aroma. Ser agradecido es disfrutar de un buen manjar, y darle gracias al Padre porque puedo saborear. Ser agradecido es tocar la tierra y la arena, y darle gracias al Padre porque camino por ellas. Ser agradecido es disfrutar de los sentidos, de la vista y el olfato del gusto, el tacto, el oído, y darle gracias al Padre porque me ha bendecido. Gloria Teresa©️ 11/27/2020 Imagen de Google
Alivio

El alivio es esa sensación de placer que sentimos cuando todo nos sale bien, cuando nos desahogamos, cuando nos libramos de una carga muy pesada, cuando podemos perdonar, o cuando resolvemos un problema que nos agobia. Hay muchas cosas más por las cuales podemos sentirnos agobiados y todas son una carga emocional muy fuerte. La carga emocional, si la vamos a comparar, podríamos decir que es como una gran piedra que cae sobre nosotros, y en la medida que el tiempo pasa y no podemos manejar algún problema, esta piedra va creciendo más y más. El dolor emocional, que puede ser tan o más fuerte que el físico, también puede aliviarse. Somos nosotros mismos los primeros que debemos procurar recuperarnos, somos seres resilientes, tenemos la capacidad de levantarnos y reponernos después de cada prueba. Poseemos dentro de nosotros las herramientas y las fuerzas necesarias para liberarnos del enorme peso de esa piedra que nos arropa. Con fuerza de voluntad, mente y actitud positiva, con la ayuda de familiares y amigos de confianza, o ayuda de profesionales si es que no puedes solo. La carga emocional también produce desgaste físico, por lo que además debemos descansar, irnos de viaje a un lugar en contacto con la naturaleza, tomarnos un tiempo solo para nosotros, para poder pensar con claridad o meditar. Asimismo, ayudar a aliviar el dolor de otro es la mejor medicina para aliviar tu propio dolor.
Gloria Teresa

¿A dónde fue tu sueño niña?
¿A dónde fue ese sueño,
ese que de niña tuvo?
Quedó varado en la espera,
y en el tiempo se detuvo.
¿Le pareció inalcanzable?,
quizás se frustró en el intento.
Tal vez se llenó de dudas,
y se convirtió en lamento.
Tu sueño no ha muerto niña,
se fue a dar un paseo.
En tu ser está vagando,
lleno de ardor y deseo.
Búscalo dentro de ti,
persíguelo hasta alcanzarlo.
Cree en ti, se valiente,
si deseas realizarlo.
Los sueños nunca caducan,
hay que mantenerlos vivos.
Nutrirlos con esperanzas,
y que no queden cautivos.
Gloria Teresa©
11/06/2020
Imagen de Google
Recibir

¿Has escuchado la frase, ‘lo que das recibes’?. La vida es un reflejo de nuestras acciones, por lo tanto, hay que saber dar para saber recibir. Es evidente que no podemos dar lo que no tenemos, mas si no nos gusta lo que recibimos, debemos hacer un autoexamen y ver que cosa no estamos haciendo bien y tratar de mejorar. Si deseas que la vida te sonría, se tu el primero en ofrecer sonrisas, amor, paz, alegría, perdón y todo lo bueno que puedas regalar, y que luego te regresará de vuelta. Todo se aprende en este mundo, somos aptos para aprender a mejorar nuestra actitud. Lo primero que debemos cultivar es el ser agradecidos, con una buena actitud todo nos irá mucho mejor.
Gloria Teresa

