
El alivio es esa sensación de placer que sentimos cuando todo nos sale bien, cuando nos desahogamos, cuando nos libramos de una carga muy pesada, cuando podemos perdonar, o cuando resolvemos un problema que nos agobia. Hay muchas cosas más por las cuales podemos sentirnos agobiados y todas son una carga emocional muy fuerte. La carga emocional, si la vamos a comparar, podríamos decir que es como una gran piedra que cae sobre nosotros, y en la medida que el tiempo pasa y no podemos manejar algún problema, esta piedra va creciendo más y más. El dolor emocional, que puede ser tan o más fuerte que el físico, también puede aliviarse. Somos nosotros mismos los primeros que debemos procurar recuperarnos, somos seres resilientes, tenemos la capacidad de levantarnos y reponernos después de cada prueba. Poseemos dentro de nosotros las herramientas y las fuerzas necesarias para liberarnos del enorme peso de esa piedra que nos arropa. Con fuerza de voluntad, mente y actitud positiva, con la ayuda de familiares y amigos de confianza, o ayuda de profesionales si es que no puedes solo. La carga emocional también produce desgaste físico, por lo que además debemos descansar, irnos de viaje a un lugar en contacto con la naturaleza, tomarnos un tiempo solo para nosotros, para poder pensar con claridad o meditar. Asimismo, ayudar a aliviar el dolor de otro es la mejor medicina para aliviar tu propio dolor.
Gloria Teresa

