‘Me olvidé de vivir’, así dice la canción de Julio Iglesias. Vivimos tan aceleradamente que realmente se nos olvida disfrutar en el día a día lo que realmente es valioso; lo más sencillo, lo más noble, lo que le da sentido a nuestro existir. Algunas veces llenamos nuestra mente con pensamientos y recuerdos negativos, con problemas que no podemos resolver de una manera efectiva o inmediata. Otras veces le damos sentido y valor, o perdemos el tiempo en cosas materiales que no son tan importantes. Ya para cuando nos damos cuenta, se nos pasa la vida, es tarde, muy tarde, o demasiado tarde. Comienza a vivir, y no la vida loca, sino una vida con sentido, con propósito, llena de alegría. Estar alegres es una decisión que debemos tomar y retomar cada día al despertar. ¿Que no te va bien hoy?, ya mañana te irá mejor. ¿Que estás atravesando una situación difícil?, no te durará toda la vida, todo tiene una solución, como también cumple un propósito. ¿Que para mi es muy fácil decirlo?, no, para mí no ha sido fácil, me ha tocado aplicarme lo que te estoy diciendo, mas gracias a Dios no lo dejé para luego, no se me hizo tarde. Estás a tiempo, no cuesta dinero cambiar de actitud y mejorar tu calidad de vida emocional. Detente, saca de tu mente y tu vida la actitud y pensamientos negativos para que lo positivo pueda entrar. Dale paso a los detalles pequeños y significativos de la vida, atesora cada momento. Dios te dio la vida para vivirla, no para sufrirla, Él sabe que puedes sobrellevar cada problema que se te presenta, y si sientes que no puedes solo, ahí está Él para ayudarte. -Gloria Teresa