Aceptar

Aceptar es una palabra que unas veces aplaudimos, otras no. Aceptamos todo lo bueno que nos sucede, mas sin embargo, qué difícil es aceptar lo desagradable, lo molesto, lo injusto y lo malo. No damos un paso o no nos atrevemos a tomar riesgos sino tenemos al menos una pizca de seguridad de que nos irá bien. Mas nada es seguro en esta vida y las cosas muchas veces no son como deseamos. El miedo al fracaso nos paraliza, porque no aceptamos no tener éxito en lo que emprendemos. No fracasa quien no obtiene la victoria, sino quien no se arriesga y lo intenta. No tenemos el poder de controlar todo lo que sucede en nuestras vidas, mas sí podemos decidir aceptarlo. Hay situaciones en las cuales sí podemos hacer algo. Sin embargo, luchar contra lo que está fuera de nuestro alcance, nos agota emocional y psicológicamente. Aceptar la realidad cuando no queda nada que hacer es lo más saludable. Aceptar no es sinónimo de conformidad. Una persona luchadora y abierta a tomar riesgos sabrá aceptar con positivismo lo que surja en su vida, le guste o no. Una persona conformista, no lucha, se lamenta porque piensa que no merece algo mejor, no se arriesga. Lo primero que debemos hacer es aceptarnos tal y como somos, con nuestras virtudes y defectos, con nuestros éxitos y fracasos. A veces, podemos nadar contra la corriente, sin embargo, hay veces en que la corriente es mucho más fuerte que nosotros mismos. Lucha por lo que deseas, mas si en el camino tienes algún tropiezo, acéptalo y sigue hacia adelante reconociendo que lo has intentado. La vida está llena de retos, aceptar lo bueno y también la adversidad, aunque nos sea difícil, depende de nuestra actitud.

Gloria Teresa

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.