El verbo avanzar abarca dos acciones, la primera es proseguir o adelantarse para llegar a algún lugar o meta; la segunda es progresar o mejorar, lograr algo. Todos avanzamos en la vida en ambos aspectos, unos más lentos, otros más rápido, cada cual a nuestro paso. No importa a qué ritmo, lo importante es seguir hacia adelante, a pesar de los miedos y de los obstáculos. La vida es un recorrido en una sola dirección, hacia el frente. Algunas veces iremos por carreteras rectas, otras por senderos pedregosos y llenos de curvas. Como buenos conductores nuestro deber es mantener la atención enfocada en el camino. No sabemos lo que nos depara el viaje, sin embargo debemos avanzar sin temor, con optimismo y con la mejor actitud. Haz tu propio camino y avanza dejando huellas que otros puedan seguir, no olvides en la jornada, tomar descansos, contemplar el paisaje y coger nuevas fuerzas; evocando la frase del célebre Antonio Machado, “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.
Gloria Teresa