Continuamente nos estamos preparando, entrenando, aprendiendo. Respiramos por instinto, sin embargo, aprendemos técnicas para hacerlo de la manera correcta. Oímos, no obstante, aprendemos a escuchar. Miramos, mas, aprendemos a ver. Nos desesperamos, aunque, aprendemos a esperar con paciencia. Asistimos a la escuela, a la universidad, nos capacitamos para diferentes profesiones, unas requieren más preparación que otras. Y así sucesivamente, desde el momento en que nacemos hasta que morimos, la vida en su totalidad es un aprendizaje constante.
Gloria Teresa


