Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar. Sembrar no simplemente por sembrar, sino sembrar para cosechar, de eso se trata. Cosechamos lo que sembramos, por tal razón debemos esmerarnos no solo en plantar la semilla, ya que la cosecha es el resultado de lo que sembramos. Igualmente, tenemos el deber de esforzarnos por cuidar nuestro huerto con buena voluntad y amor, para cosechar hermosos frutos llenos de bondad.
Gloria Teresa

