El valor y el esfuerzo van tomados de la mano, ya que se requiere de ambos para poder alcanzar metas y superar obstáculos. Existen dos clases de esfuerzos, que son el físico, que por ejemplo, empleamos en actividades deportivas; y el mental que está relacionado a la capacidad de adaptarnos a circunstancias o entornos específicos. En ciertas ocasiones nos toca esforzarnos más, en otras menos, todo depende de la situación, o del resultado que deseamos obtener. Con esfuerzo, dedicación y esperanza, no solo podemos manejar más efectivamente las eventualidades que se nos presentan, sino que también avanzamos un paso más hacia la realización de nuestros más grandes deseos.
Gloria Teresa


