Quisimos detener el tiempo. Los instantes que al estar juntos pasaban apresuradamente, en un juego de horas y minutos, que se volvían segundos. Segundos que nos transportaban en la máquina del tiempo, al sueño que en un pasado pudo ser nuestro futuro. Futuro que el destino cambió al tomar cada uno por caminos diferentes. Y que el tiempo se encargó de que fuera indolente. Mas el tiempo no se detuvo. Como dicen, él mismo lo arregla todo y se encarga de poner cada cosa en su lugar. No ofreciste una explicación, yo jamás te la pedí. Se que fue mejor así, cada cual por su camino, nuevas vidas, nuevos rumbos. Tú pagaste por tus errores. Yo, encontré el amor que sí me merecía y al que valió la pena corresponder. Gloria Teresa© 9/23/2022

