Buscar la dirección de Dios, es la mejor decisión que podemos tomar. Cuando en oración ponemos todo en manos de Él, no sólo confiando, sino también esperando en Su tiempo, veremos cómo las cosas se mueven a nuestro favor. En Ezequiel 1:12 podemos ver una muestra de lo que ésto significa: “Todos caminaban de frente, y no se volvían al andar. Iban en la dirección en que el poder de Dios los llevaba”. A veces las cosas no salen como las deseamos, pero sí de acuerdo a la voluntad de Dios, porque Él mismo sabe lo que mejor nos conviene.
Gloria Teresa
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