Comenzar el día, bien o mal, no tiene nada que ver con de qué lado de la cama te levantes. Está relacionado con tu actitud y el estado de ánimo con el que enfrentes el día. Una actitud favorable no sólo te va a llevar a afrontar tu día con un mejor ánimo, sino también con más energía. Antes de salir de casa lo más importante no es arreglarte por fuera, mirarte al espejo y verte bien. Dale más importancia a cómo te ves por dentro, ésta es la primera rutina de belleza que debes aplicar antes que el resto; y la mejor actitud que tendrás para hacer frente a todo lo demás.
Gloria Teresa


