Yo tengo un Dios de poder,
tengo un Dios de sabiduría,
tengo un Dios de amor
y tengo un Dios de paz.
Yo tengo un Dios que me ama,
tengo un Dios que me perdona,
tengo un Dios que me protege
y tengo un Dios que me bendice.
Yo tengo un Dios que me conduce,
tengo un Dios que está conmigo,
tengo un Dios que me sana
y tengo un Dios que me salva.
Y como agradecimiento,
por todo su infinito amor,
es que escribo este poema,
con todo mi corazón.
Gracias Padre Bendito,
nunca te podré pagar
y algún día entre tus brazos,
anhelo por siempre estar.
Gloria Teresa Torres©
10/01/2015
Imagen de Google