Una mujer fuerte no es la que llora sola en silencio, sino la que a pesar de su situación y tristeza puede expresar y compartir su dolor con otras personas que la valoren.
Tampoco una mujer fuerte es la que dice todo lo que siente cuando se siente molesta, sino la que sabe cuándo debe callar, y cuando va a hablar piensa primero lo que va a decir.
Creemos que somos fuertes cuando nos reprimimos y nos tragamos todo solas, o por otro lado, cuando decimos sin pensar todo lo que sentimos.
Sin embargo, no es así. Ser fuertes es admitir que necesitamos ayuda cuando no podemos con la carga, y buscarla. Y también es reconocer que aún no siendo perfectas, debemos aprender a comunicarnos. A hablar con empatía cuando hay que hacerlo, o a callar a su debido tiempo.
Porque a veces ser fuertes NO nos hace más valientes, sino MÁS vulnerables.
Aprende a identificar y a manejar tus emociones y busca ayuda cuando sientas que no puedes manejarlas:
➡️ Cuando te sientas muy triste y agobiada, cuando sientas que no puedes con todo, no calles u ocultes tus sentimientos, esto te causará frustración y ansiedad y puede llegar a convertirse en depresión.
➡️ Cuando sientas coraje con alguien y sientas deseos de decirle a esa otra persona todo lo que sientes, así como lo sientes. Date un “time out” y piensa bien antes de hablar ya que puedes ofender y será más difícil para ti manejar la situación.
Gloria Teresa Torres