
La Torre de Gálata fue construída en madera en el año 528 y sirvió como faro. En 1348 fue reconstruida por los genoveses con el nombre de Torre de Cristo. Sirvió a los genoveses como defensa contra cualquier ataque. Está ubicada majestuosamente frente al puente del mismo nombre, en pleno Cuerno de Oro.
Durante un tiempo funcionó como observatorio, hoy tiene ascensor y restaurante en el balcón de la torre, el cual abre todos los días siendo un lugar muy concurrido por los turistas. Desde la planta superior de la torre se puede admirar la grandeza de la antigua Constantinopla, con el Cuerno de Oro y el Estrecho del Bósforo, con sus puentes que unen el continente asiático con el europeo y el Mar de Mármara. A sus orillas se mezclan edificios de distintos estilos con las cúpulas de las mezquitas y tesoros artísticos de las épocas bizantinas y otomanas.
Desde sus 67 metros de altura y sus nueve plantas se pueden observar las vistas más maravillosas de Estambul. Panorámicas inigualables. Para todos los que deseen visitarla, se puede hacer todos los días desde las 9:00 hasta las 20:00 horas. El precio para los adultos es 25 Liras y su ubicación es en “Büyüt Hendek Cd, Bereketzade”. El transporte es en tranvía hasta Karaköy, línea T1. En ese punto se toma el funicular de Tünel. A través de los años la torre ha sufrido daños a causa de varios incendios y tempestades, por lo que ha tenido que ser restaurada varias veces.
Los lugares próximos a la Torre de Gálata son: el Puente Gálata (a 643 m), el cual está ubicado muy próximo al lugar donde anteriormente existía el antiguo puente; el Bazar de las Especias (a 991 m), también llamado Bazar Egipcio, el cual es uno de los mercados más antiguos de Estambul; el «Hamam» de Suleymaniye (a 1.3 km), es uno de los baños turcos más antiguos de Estambul; el Parque ‘Gülhane’ (a 1.5 km), es el parque más antiguo de Estambul y se encuentra a los pies del Palacio ‘Topkapi’; y el crucero por el Bósforo (846 m), es una de las actividades que no podéis perderos en Estambul.
El 4 de febrero de 2019, la Torre Gálata, al igual que otras estructuras emblemáticas de Estambul, se vistió de los colores naranja y azul, a manera de concienciación en el Día Mundial contra el Cancer.
Indudablemente la torre es uno de los monumentos históricos emblemáticos de Turquía, que son como su marca, su sello, porque La Torre de Gálata no es un monumento nacional más en Estambul. Al igual que la Torre de Pisa en Italia, la Torre Eiffel en Paris y la Estatua de la Libertad en Nueva York, hacen grande a una ciudad, son maravillas del mundo que contemplan una ciudad con historia, ciudades que se quedan enclavadas en el tiempo. Existen aún lugares que sus arquitecturas parecen sacadas de un cuento de hadas, impactan cuando las tienes delante. Así es y por mucho tiempo será la Torre de Gálata.
Por Gloria Teresa Torres y Macarena San Martin
Fecha de publicación original: 5 de febrero de 2019
Fotos suministradas por Google.

