Allí donde encuentres la tierra roturada, la semilla germinada y el fruto que sirve de sustento, allí, ha trabajado un infatigable campesino. (Misfrases.com)
Lo que ganamos con el sudor de nuestra frente día a día, es lo que nos brinda el sustento necesario para sobrevivir y mantenernos en cierta manera saludables. No obstante, también necesitamos del sustento emocional que es el apoyo que damos, y que también necesitamos, en momentos difíciles. Una vez más la empatía entra a formar parte esencial de este proceso, ya que de esta manera logramos entendernos mejor unos a otros. Hay diferentes maneras a través de las cuales podemos ofrecer apoyo, tranquilidad y consuelo, mediante el acompañamiento, un abrazo, escuchando, una mirada o simplemente un gesto. De igual manera, compartir nuestras inquietudes, a su vez, pueden servir de sostén en eventualidades en donde la otra persona está atravesando una situación semejante a la nuestra, en tal caso se sustentan ambas partes. Sea ya que necesitemos sustento o que lo brindemos, es de vital importancia tener en cuenta que hay circunstancias en las cuales debemos buscar o recomendar la ayuda de un profesional, como es el caso de la depresión y otros desórdenes emocionales. Lo importante es entender que no estamos solos, que siempre habrá una salida y una solución para cada problema. -Gloria Teresa
«El que da sustento a toda carne (a todo ser humano), porque para siempre es Su misericordia”. –Salmos 136:25



