Celebrar

Estamos acostumbrados a celebrar ocasiones especiales, triunfos, festividades, entre otras. Esperamos a ciertos días en el año para festejar los mismos. Sin embargo olvidamos una celebración que es más importante que todas las demás. Olvidamos celebrar la vida. Cada mañana al despertar debemos hacerlo con alegría, con una actitud agradecida, por cada oportunidad, cada comienzo, por todas las bendiciones que hasta aquí el Señor nos ha concedido y por todas las que vendrán. Disfruta los pequeños detalles que te regala el día a día, pon pasión y empeño en todo lo que haces, ríe, llora, ama, perdona, pero sobretodo, celebra la vida.

Gloria Teresa

Alabar

Alabar a otra persona es sinónimo de halago o elogio, sin embargo el ‘alabar’ de esta reflexión se refiere a la manera de exaltar y glorificar a Dios. La alabanza expresa nuestro agradecimiento por todos los dones que el Señor nos ha brindado tanto espirituales como materiales. Asimismo, manifiesta nuestro fervor y comunión y nos acerca más a Él. La alabanza es una forma de expresión a través de la música, cuando alabamos también oramos. Existen infinidad de motivos por los cuales alabamos a Dios y podemos hacerlo de diferentes maneras, a través de nuestra oración, con nuestras mentes, con el corazón, con nuestros cuerpos (cuando danzamos en adoración a Él), y también con nuestras buenas obras. La alabanza hace que el poder de Dios se manifieste en nosotros, nos produce gozo y paz, renueva nuestro espíritu y nos transforma. Cada uno de nosotros hemos experimentado la manifestación de Dios en nuestra propia vida. Y, en la medida que lo alabemos y nos entreguemos a Él, nos concederá la victoria en nuestras propias batallas. -Gloria Teresa

Declaración Diaria – Julio 19: “Celebro”

Nunca guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial. ¡Celébralo! –Anónimo

Estamos acostumbrados a celebrar ocasiones especiales, triunfos, festividades, entre otras. Esperamos a ciertos días en el año para festejar los mismos. Sin embargo olvidamos una celebración que es más importante que todas las demás. Olvidamos celebrar la vida. Cada mañana al despertar debemos hacerlo con alegría, con una actitud agradecida, por cada oportunidad, cada comienzo, por todas las bendiciones que hasta aquí el Señor nos ha concedido y por todas las que vendrán. Disfruta los pequeños detalles que te regala el día a día, pon pasión y empeño en todo lo que haces, ríe, llora, ama, perdona, pero sobretodo, celebra la vida. -Gloria Teresa

“Nosotros celebraremos tu victoria, y en el nombre de nuestro Dios desplegaremos las banderas. ¡Que el Señor cumpla todas tus peticiones!”. –Salmos 20:5