Después de cada final, viene un nuevo comienzo. Cada día trae consigo, no solamente un nuevo amanecer, también es portador de una nueva oportunidad, aprovéchala. No te quedes pensando en lo que pudiste haber hecho con algo que ya pasó, sino en lo que puedes hacer desde hoy en adelante. Si tuviste una mala experiencia en el pasado que marcó tu vida, o si hiciste algo que no te hace sentir bien contigo mismo, entiendo que es difícil recuperarse. Mas está en tus manos hacer algo al respecto para que puedas sanar y que cada vez te duela menos. Aceptar algo que no nos gusta no es tarea fácil, sin embargo, es lo más indicado a la hora de comenzar a poner alivio a nuestro dolor. El Dalai Lama expresó: “Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar”. No podemos cambiar el ayer, sobre él ya no tenemos dominio. Mirar hacia atrás no es malo, lo malo es quedarse estancado en el pasado, en esos pensamientos negativos de los errores cometidos que no nos dejan avanzar. Sin pasado no hay presente ni futuro, debemos seguir hacia adelante enmendando lo que hicimos mal, aprendiendo y creciendo de esas experiencias, y atesorando los buenos recuerdos.
Gloria Teresa




