El crecimiento espiritual es el desarrollo que vamos adquiriendo, cada uno de manera individual, en nuestro interior y que nos conecta con Dios, la creación y los demás seres humanos. Al igual que en el desarrollo físico cuando queremos estar en forma, en el cual debemos adoptar un régimen alimentario sano y de buenos hábitos de salud, el acrecentamiento espiritual va de la mano de algunos aspectos esenciales. Somos seres holísticos, por lo que el cuerpo, la mente y el espíritu deben estar en armonía. De tal manera que según nos preocupamos por nuestro físico y por nuestra salud emocional, debemos también ocuparnos de nuestra espiritualidad. Esta última nos provee dirección, nos ayuda a mantener una vida equilibrada, y a encontrar el significado y propósito en nuestras vidas.
Gloria Teresa

