E s f u e r z o

El valor y el esfuerzo van tomados de la mano, ya que se requiere de ambos para poder alcanzar metas y superar obstáculos. Existen dos clases de esfuerzos, que son el físico, que por ejemplo, empleamos en actividades deportivas; y el mental que está relacionado a la capacidad de adaptarnos a circunstancias o entornos específicos. En ciertas ocasiones nos toca esforzarnos más, en otras menos, todo depende de la situación, o del resultado que deseamos obtener. Con esfuerzo, dedicación y esperanza, no solo podemos manejar más efectivamente las eventualidades que se nos presentan, sino que también avanzamos un paso más hacia la realización de nuestros más grandes deseos.

Gloria Teresa

Perfección

El concepto de perfección es algo complejo, ya que cada persona tiene una visión diferente de lo que significa. Por ejemplo, escuchamos a muchas personas hablar de la pareja perfecta, la imagen perfecta, el trabajo perfecto, y así sucesivamente. Sobre este tema podemos estar disertando y llenar páginas sobre el mismo, ya que abarca aspectos tanto positivos como negativos. En la búsqueda de la perfección nos exigimos demasiado, muchas veces más de lo que podemos dar y terminamos frustrados. Buscamos la perfección y nos olvidamos de que realmente no somos perfectos y nada es perfecto en esta vida. Si bien es cierto de que cada uno de nosotros nos esforzamos por hacer las cosas bien, y a ser mejores seres humanos cada día, alcanzamos la madurez en la medida en que, nos levantamos después de un fracaso, aprendemos de nuestros errores, y no nos damos nunca por vencidos.

Gloria Teresa

Creciendo espiritualmente

El crecimiento espiritual es el desarrollo que vamos adquiriendo, cada uno de manera individual, en nuestro interior y que nos conecta con Dios, la creación y los demás seres humanos. Al igual que en el desarrollo físico cuando queremos estar en forma, en el cual debemos adoptar un régimen alimentario sano y de buenos hábitos de salud, el acrecentamiento espiritual va de la mano de algunos aspectos esenciales. Somos seres holísticos, por lo que el cuerpo, la mente y el espíritu deben estar en armonía. De tal manera que según nos preocupamos por nuestro físico y por nuestra salud emocional, debemos también ocuparnos de nuestra espiritualidad. Esta última nos provee dirección, nos ayuda a mantener una vida equilibrada, y a encontrar el significado y propósito en nuestras vidas.

Gloria Teresa

Tranquilidad

Cuando estamos tranquilos nos sentimos en paz, relajados, contentos y en armonía con todo a nuestro alrededor y con nosotros mismos. No siempre logramos este estado de sosiego, pues la vida moderna tan acelerada que llevamos y los momentos estresantes que conlleva, nos roban la calma en algunas ocasiones. La tranquilidad es una aptitud que no todos dominamos. Algunos individuos no saben manejar efectivamente sus emociones y se alteran ante cualquier cosa que les provoque inquietud o molestia. Por otro lado, las personas que pueden auto-controlarse, o que son tranquilas por naturaleza, en situaciones de crisis logran mantener la calma y reaccionar positivamente. Si eres del grupo de personas a las que se les hace difícil estar sosegado, la buena noticia es que puedes aprender estrategias y adquirir herramientas que te ayudaran en el manejo de emociones. Si no puedes hacerlo solo, te recomiendo que busques ayuda profesional, hay peritos en la materia que estarán dispuestos a ayudarte a mejorar tu calidad de vida.

Gloria Teresa

Ganancia

Unas veces nos toca ganar y otras nos toca perder. ¿Han escuchado la frase, ‘y con el tiempo te darás cuenta de que muchas veces perdiendo también se gana’?. Esto significa que en muchas ocasiones no obtenemos los resultados deseados, no porque no estemos haciendo las cosas bien, sino porque evidentemente no nos convenía eso que estábamos deseando o buscando. Se cierra una puerta y se abren dos, te caes dos veces y te levantas tres, terminas un capítulo de tu vida y comienzas otro, de eso se trata. No confundas ‘perdedor’ con ‘derrotado’. Derrotado es quien se cae y no se levanta por miedo a perder de nuevo. Es cuestión de saber perder con humildad, paciencia y aceptación. Porque cuando aprendes a perder, aprendes del mismo modo a superar tus miedos y luchas, a vivir en armonía con todo lo que te rodea y contigo mismo.

Gloria Teresa

Cambio

Los cambios siempre son necesarios, cambio de actitud, cambio de estrategia, cambio de hacer las cosas siempre de la misma manera. Sin embargo, cuando llegan circunstancias a nuestras vidas en las cuales no tenemos el poder de cambiar, estamos hablando de un cambio impuesto, ya que llega de momento y no tenemos mas opción que adaptarnos. Y a pesar de que el cambio forzado es uno que no esperábamos, desde el punto de vista de una persona positiva, los cambios siempre obran en beneficio nuestro. Cuando las cosas no marchen bien, debemos hacer una introspección e indagar qué debemos cambiar. Puede ser tan sencillo como cambiar de plan o tan complejo como cambiar nosotros mismos.

Gloria Teresa Torres

FORTALEZA

Un gigante llamado miedo al fracaso

Muchas veces a lo largo de nuestra vida nos enfrentamos con situaciones las cuales nos hacen ceder ante el miedo a fracasar, o a lo que otras personas puedan decir o pensar de nuestras acciones.  Esta reacción de nuestra parte puede surgir debido a varios componentes de nuestra personalidad, tales como la autoestima o el auto concepto.  O bien, a factores externos como  la forma de crianza o el medioambiente.  Estos factores pueden producirse aisladamente, o pueden interactuar todos entre sí, llevándonos a formar un juicio sobre nuestras capacidades; lo que puede provocar un resultado positivo o negativo, según sea el caso.  A continuación, definiré a manera general lo que es la autoestima y el auto-concepto, para que podamos identificar con claridad nuestra área de mayor necesidad.

La autoestima es la confianza que tenemos en nosotros mismos, en nuestras capacidades y opiniones, sin preocuparnos excesivamente por la opinión de los demás.  Cuando permitimos que nos hieran o nos humillen, y dejamos que la opinión de los demás tome valor sobre la nuestra, dejando a otros decidir por nosotros mismos, ésto es lo que denominamos autoestima baja, nuestra autoestima esta quebrantada.  Pensamos que no somos capaces de tomar decisiones, de emprender algún proyecto o alcanzar una meta. Sentimos temor a fracasar y que otros lo sepan, y si nos critican se nos cae el mundo encima.  El auto-concepto es lo que pensamos de nosotros mismos. Usualmente está interrelacionado con la autoestima. Si tenemos la autoestima baja llegamos a creer que lo nuestro no tiene valor, por lo tanto tendremos también un auto-concepto negativo.

¿Cómo están relacionados estos dos factores con nuestro tema?  Cuando tenemos la autoestima baja se afecta nuestro auto-concepto.  A su vez, los pensamientos que alojamos en nuestra mente, o la visión que formamos en ella, nos detienen y comenzamos a experimentar lo que llamamos miedo. El miedo es una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario (Diccionario de la Real Academia Española). La mayoría de las veces el miedo no es real, lo formamos nosotros mismos en nuestra mente. Sabemos que a veces podemos sentir miedo real, ante los desastres naturales, ante una enfermedad incurable, o frente a la criminalidad que nos arropa actualmente en nuestro país y en el mundo entero, por citar algunos ejemplos. El miedo imaginario se refiere a aquel juicio que formamos en nuestra mente antes de que sucedan eventos cotidianos, tales como buscar un empleo, cuando tenemos que hablar en público, o simplemente cuando deseamos realizar un sueño y nos paralizamos ante la idea de fracasar en el camino hacia la ejecución de mismo.

El miedo, mis queridos lectores, es un opulento gigante que nos ataca a diario a muchos de nosotros.  Nos embiste en aquella tarea que no nos atrevemos a realizar porque tememos fallar, en esa pregunta que no contestamos porque imaginamos que se burlarán de nosotros. Con este escrito no pretendo decirles que se armen de valor y le digan todo lo que piensan y sienten a todos los que se encuentren, ALTO no me malinterpreten. No me refiero a que si se sienten mal o están enojados con alguien pierdan el miedo y le expresen lo primero que les venga a la mente; debemos aprender a comunicarnos asertivamente. Antes de continuar debo explicarles que la asertividad es la capacidad o manera de comunicarse con otras personas sin reaccionar pasiva o agresivamente. Es lo que llamamos ‘saber decir las cosas’. La asertividad es necesaria para aprender a comunicarse sin miedo a lo que puedan decir o cómo puedan reaccionar otras personas. Como por ejemplo, cuando vamos a pedir un favor, a solicitar un aumento o una posición en nuestro empleo, o a vender algún producto y no nos atrevemos porque pensamos que no somos buenos para eso. 

Este gigante sobre el cual he desarrollado el tema se llama ‘miedo al fracaso’. Es el gigante que nace quizás de una autoestima u auto-concepto quebrantado. Es este gigante el que nos paraliza y nos aterroriza y nos deja estancados en el mismo lugar; el que no nos deja avanzar porque vemos que se nos tira encima y nos devora. Y corremos despavoridos sin detenernos a pensar cómo podemos derribarlo, ni con cuáles o cuántas herramientas contamos. Porque les cuento que todos poseemos herramientas muy valiosas que se llaman fortalezas. Al igual que tenemos debilidades también contamos con fortalezas, y éstas pueden ser mayores y no te has dado cuenta. Busca dentro de ti, examínate y las encontrarás, te sorprenderás y no sientas miedo al descubrirlo, al contrario, haz buen uso de ellas para tu beneficio y el de todos los que te rodean.    

Recordemos la historia de David y el gigante Goliat. No es un cuento de un muchacho con habilidades mágicas y un gigante, tampoco una historia de Disney. Esta fue una historia de la vida real. David no tenía grandes armas para vencer al super hombre, solamente una honda con cinco piedras, pero su fe en Dios fue más grande que todo. Y dijo David a Goliat:  “Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo voy contra ti en nombre del Señor todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que tú has desafiado. Ahora el Señor te entregará en mis manos” (I Samuel 17:45-46 NVI). ¿Con cuál de las piedras piensas que David venció?, sí con la piedra de la fe en Dios, con la certeza de que Dios no lo abandonaría. Con la confianza de que el Dios que lo había librado anteriormente del peligro, lo ayudaría nuevamente ya que él le había sido fiel.

Si necesitas ayuda para aprender a manejar el miedo, o cualquier otra emoción o sentimiento que te esté causando daño, busca la asistencia de un experto. Un psicólogo, un consejero o un coach, que sean profesionales y estén certificados o licenciados en su campo, te podrán auxiliar en el proceso de cambio que desees realizar mediante el uso de terapias, destrezas y técnicas especializadas. Algunos pastores y sacerdotes, no todos, también están capacitados en estas áreas. Si el pastor o sacerdote de la iglesia a la que acudes no lo está, entonces deben referite donde otro profesional que sí lo esté y sea de gran ayuda para ti.

¿Es normal sentir miedo? Es algo completamente normal porque somos seres humanos y podemos sentir toda clase de emociones. No existe la persona que no haya tenido miedo alguna vez o muchas veces en su vida. Y hasta cierto punto el miedo puede ser una señal, un aviso de que hay algún peligro o que algo no anda bien, especialmente cuando nos topamos con una situación desconocida. Sí, el miedo nos puede salvar y también nos puede llevar a cometer errores. Es como el estrés que todos sentimos, que nos puede afectar para bien o para mal según sea manejado. Algunas emociones como el miedo, la ansiedad, la tristeza, el coraje, etc., forman parte de nuestras vidas y es normal que las sintamos. Lo que no está bien es que se apoderen de nosotros y se haga un hábito el retenerlas en nuestras vidas.

No sientas miedo al fracaso, utiliza ese mismo miedo para impulsarte, si fallas una primera vez, revisa tus estrategias y tu arsenal de fortalezas, inténtalo nuevamente las veces que sea necesario. Porque no fracasa el que no lo logra, fracasa el que no lo intenta una y otra vez más.

Gloria Teresa

**Fecha original de publicación: 17 de marzo de 2012. Editado el 12 de mayo de 2022**

Preparación

Continuamente nos estamos preparando, entrenando, aprendiendo. Respiramos por instinto, sin embargo, aprendemos técnicas para hacerlo de la manera correcta. Oímos, no obstante, aprendemos a escuchar. Miramos, mas, aprendemos a ver. Nos desesperamos, aunque, aprendemos a esperar con paciencia. Asistimos a la escuela, a la universidad, nos capacitamos para diferentes profesiones, unas requieren más preparación que otras. Y así sucesivamente, desde el momento en que nacemos hasta que morimos, la vida en su totalidad es un aprendizaje constante.

Gloria Teresa

Actitud positiva

Decía Antoine De Saint Exupery: «El sentido de las cosas no está en las cosas mismas, sino en nuestra actitud hacia ellas». Y es que la manera en la que afrontamos nuestro día a día tiene mucho que ver con la actitud. Cuando sucede algo, no es el suceso en si lo que desencadena nuestra respuesta al mismo. Al estar nuestras emociones envueltas, es la manera en que lo percibimos lo que marca la diferencia entre lo positivo o lo negativo. Por lo tanto, con una actitud positiva nos será más llevadero enfrentar las situaciones que surjan en el camino. No quiere decir que no habrá dificultades o que no hay que resolverlas, sin embargo, nos garantiza que podremos manejarlas mucho mejor.

Gloria Teresa