La disciplina es un valor que se adquiere a través de los padres y la crianza, mediante el modelaje y la educación en el hogar, formando buenos hábitos. Del mismo modo también puede ser aprendida. Me refiero a la disciplina, no como castigo, sino como educación. La persona disciplinada es asertiva, responsable, ordenada, organizada, eficaz, comprometida, productiva, persistente, lo cual le garantiza óptimos resultados a la hora de alcanzar sus metas y sueños. ¿Tienes alguna meta a corto o a largo plazo que por más que has tratado aún no has podido concretar? Como mencioné antes, también se aprende a ser disciplinado. Haz un inventario de tus fortalezas y debilidades, todos contamos con ellas. Según la Madre Teresa de Calcuta: “La disciplina es el mejor amigo del hombre, porque ella le lleva a realizar los anhelos más profundos de su corazón”. Con fuerza de voluntad, una actitud positiva y persistencia, lo podrás lograr. Un paso a la vez, quizás te tome más tiempo del que piensas, no desistas. No te enfoques en las piedras que encontrarás en el camino que te llevará a tu meta, al contrario, recréate con el hermoso paisaje que el mismo camino te muestra.
Gloria Teresa

