Empatía y solidaridad

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Simpatía

La simpatía en si no es un estado de ánimo, sino una peculiaridad que influye en la actitud de los individuos, facilitando que se sientan atraídos unos hacia otros. Podemos mostrar simpatía sin estar alegres, ya que la simpatía también se manifiesta como un acto de solidaridad en torno a las personas que están atravesando por un mal momento. No confundamos simpatía con empatía, porque aunque ambos términos son muy parecidos, tienen significados diferentes. La simpatía es una predisposición o sentimiento amigable y afectuoso hacia otros. La empatía es ‘ponerse en los zapatos de la otra persona’, imaginándose uno mismo en una situación igual, para poder comprender por lo que está pasando.

Gloria Teresa

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Reciprocidad

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Cuando exigimos ser tratados con respeto y de la mejor manera, también debemos hacer lo mismo con los demás. Esto no quiere decir que cuando otros nos traten mal debemos responder de la misma manera. Tenemos que entender que no todos poseemos el mismo nivel de educación, o simplemente no respondemos del mismo modo. La reciprocidad se encuentra al ayudar a otros, ya bien sea auxiliándolos en alguna tarea, cuando necesitan alguna cosa, y tendiéndoles la mano cuando están pasando un mal momento. En cualquier oportunidad o circunstancia podemos ser útiles, y a su vez, cuando obramos bien sin mirar a quien, somos correspondidos aunque no esperemos nada a cambio. Debemos fomentar buenas relaciones interpersonales, si bien es cierto que no podemos dar aquello que no tenemos, sí podemos aprender a ser amables, a ser agradecidos, y a desarrollar empatía y solidaridad con otras personas.

Gloria Teresa

Sustento

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Lo que ganamos con el sudor de nuestra frente día a día, es lo que nos brinda el sustento necesario para sobrevivir y mantenernos en cierta manera saludables. No obstante, también necesitamos del sustento emocional que es el apoyo que damos en momentos difíciles. Una vez más la empatía entra a formar parte esencial de este proceso, ya que de esta manera logramos entendernos mejor unos a otros. Hay diferentes maneras a través de las cuales podemos ofrecer apoyo, tranquilidad y consuelo, mediante el acompañamiento, un abrazo, escuchando, una mirada o simplemente un gesto. De igual manera, compartir nuestras inquietudes, a su vez, puede servir de sostén en eventualidades en donde la otra persona está atravesando una situación semejante a la nuestra, en tal caso se sustentan ambas partes. Sea ya que necesitemos sustento o que lo brindemos, es de vital importancia tener en cuenta que hay circunstancias en las cuales debemos buscar o recomendar la ayuda de un profesional, como es el caso de la depresión y otros desórdenes emocionales. Lo importante es entender que no estamos solos, que siempre habrá una salida y una solución para cada problema.

Gloria Teresa

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Comprender

Cuantas cosas no comprendemos, o simplemente no queremos comprender. Especialmente cuando estamos en desacuerdo con otras personas y queremos tener siempre la razón. Nos hace falta empatía, ponernos en los zapatos del otro para llegar a entendernos. El arte de comprender no es fácil, no se les da a todos los individuos por igual. Lo primero que hacen algunas personas cuando les dicen algo que no les gusta es ponerse a la defensiva, especulan y no se dan el tiempo de analizar, se irritan y descargan lo primero que les viene a su mente. Debemos desarrollar una valiosa herramienta llamada tolerancia, hacer un análisis de la situación para poder interpretarla y saber cómo abordarla. Una cosa es cierta, no estaremos siempre de acuerdo en todo, sin embargo, con paciencia podemos razonar y tratar de entender un poco las emociones y sentimientos de la otra persona.

Gloria Teresa

Entonces vendrá la Paz

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Si crees que la sonrisa tiene más fuerza que las armas,
si crees en el poder de una mano abierta,
si crees que lo que une a los hombres es más que lo que los separa,
si crees que el hecho de ser diferente es una riqueza y no un peligro,
¡entonces vendrá la paz!

Si sabes mirar al otro con un poco de amor,
si prefieres la esperanza a la sospecha,
si piensas que tú eres el que tiene que dar el primer paso en lugar del otro,
si el llanto de un bebe es aun capaz de estremecerte,
¡entonces vendrá la paz!

Si puedes sentir alegría con el éxito de tu vecino,
si crees que el perdón puede más que la venganza,
si eres capaz de dar tu tiempo gratuitamente por amor,
si para ti el otro es sobre todo un hermano,
¡entonces vendrá la paz!

Si sabes aceptar las críticas,
si te resistes a echar la culpa de todo a los demás,
si prefieres que te hagan daño antes que hacerlo,
si rechazas la idea de que eres indispensable,
¡entonces vendrá la paz!

Autor Desconocido