Las metas y los sueños se conquistan con esfuerzo, manteniendo una buena actitud, estaremos siempre en victoria. Cuando Dios pone un sueño dentro de nosotros, es porque Él mismo nos ayudará a conseguirlo, eso sí, para alcanzar el éxito, debemos hacer nuestra parte con entusiasmo, buena disposición y empeño. A simple vista puede parecer difícil, sin embargo, no es imposible. Vivir en victoria es vivir en alegría, mas no se trata de una alegría superflua y poco duradera, sino del gozo que proviene de vivir día a día con fe y esperanza, esperando siempre lo mejor.
Gloria Teresa




