Declaración Diaria – Octubre 5: «Descanso en Dios»

El descanso de Dios es un descanso espiritual y no un descanso natural. –Adelma de García

De acuerdo a la definición de la Real Academia Española, descansar significa tener algún alivio en las preocupaciones; reparar las fuerzas con la quietud; estar tranquilo y sin cuidado en la confianza de los oficios o el favor de alguien. Cuando descansamos en Dios nos sentimos confiados y en completa paz, ya que sabemos que descansando en Él todo está bajo control. Reparamos fuerzas y nos sentimos en la total confianza de que contamos con su favor. Por lo tanto, cree, confía y descansa en Dios, con la completa seguridad de que Él vela por ti y por todos nosotros. -Gloria Teresa

“Podrás recorrer tranquilo tu camino, y tus pies no tropezarán. Al acostarte, no tendrás temor alguno; te acostarás y dormirás tranquilo. No temerás ningún desastre repentino, ni la desgracia que sobreviene a los impíos. Porque el Señor estará siempre a tu lado y te librará de caer en la trampa”. –Proverbios 3:23-26

Declaración Diaria – Octubre 4: «Tengo confianza»

Mientras tu corazón tenga a Dios como guía, no existirá tormenta que haga oscurecer tus sueños; ni caídas que derroten tus metas. (Anónimo) 

Tener confianza es tener la seguridad en alguien o en algo. Confiamos en otra persona porque tenemos la seguridad de que esa persona no nos va a defraudar y podemos contar con ella. También podemos tener confianza en algo, ese algo puede ser algún suceso o evento agradable que estamos esperando con mucho ánimo, del cual estamos seguros que tendrá éxitoLa confianza es sinónimo de esperanza, de tranquilidad, de certidumbre, de seguridad. Como creyentes, tenemos confianza plena y absoluta en Dios, lo que significa a su vez que esperamos en Él con la certeza de que nunca nos decepcionará. Señor, enséñanos a confiar cada día más en Ti, con la convicción de que nos proteges, y que como nos dices en Tu Palabra, ni un pelo de nuestra cabeza se cae sin que Tú lo permitas. -Gloria Teresa

«Así que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido». Hebreos 10:35-36   

Declaración Diaria – Octubre 3: “Sencillez”

La sencillez, la bondad, la fé, el amor y la alegría, son magníficas piedras para edificar la casa de la vida. –Pacoyo

La sencillez carece de grandeza, mas sin embargo, en las cosas sencillas es que encontramos los significados más sublimes. Las personas sencillas son aquellas que prefieren no llamar la atención, no necesitan de presumir lo que tienen pues saben que lo importante en la vida no es la cantidad sino la calidad. La sencillez es una cualidad de grandes personas, sean ricas o pobres, la clase social no importa. Cuantas personas conocemos que tienen grandes fortunas, mas viven una vida muy sencilla, no se sienten superiores ni menosprecian a los demás. La felicidad no se encuentra en lo material, eso es efímero. La persona sencilla no busca destacarse, ya que en su forma de ser, vivir, vestir y comportarse puede pasar desapercibida; mas en mi opinión, son las más que se destacan, considerando la regla de que menos es más. Las cosas más importantes en la vida son las más sencillas y no cuestan nada. La familia, los amigos, un amanecer o atardecer, un hermoso día de invierno o de primavera, caminar bajo la lluvia, disfrutar de un buen libro y de un buen café, una buena película en la mañana de sábado (las de navidad son mis preferidas), etc. La felicidad no se encuentra al final del camino, se encuentra a tu alrededor, en el presente, el mañana es incierto, no dejes para mañana lo que puedas aprovechar hoy. -Gloria Teresa

“Todos los días se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. –Hechos 2:46

¡Felicítate por tus buenos errores!

Es inevitable cometer errores, es parte de la vida: por mucho que intentemos evitarlo, los cometeremos.

¡Pero qué bueno es cometerlos! Gracias a nuestra gran capacidad de aprender de los errores podemos ser mejores día a día. Los errores nos pueden enseñar en qué podemos mejorar y a vivir de forma más sensata. Algo bueno se puede sacar de ello… hagámoslo.

Los errores son fruto de nuestro accionar y son muy comunes en nuestras vidas, así muchas veces les veamos con tintes extraordinarios. Si vas al cine, lo más probable es que vayas a ver una película; si vives, lo más probable es que cometas errores.

Nuestras equivocaciones nos deben ayudar a aprender y a evaluar lo que está funcionando en nosotros y lo que no, por ello, si tenemos una actitud positiva siempre veremos en los errores una oportunidad.

Antes de sentirnos desanimados o fracasados, deberíamos mirar los errores en sus justas dimensiones:

¿Nos equivocamos? Sí, pero de ello podemos aprender a reconocer lo que se está agrietado en nuestro corazón para restaurarle, además de evidenciar nuestras fortalezas para seguirlas cultivando y utilizarlas de forma efectiva. Esto es lo que precisamente diferencia un error de otro: nuestra capacidad de aprender, ¿estás apreciando los regalos que el cielo te da en forma de error?, ¿o simplemente te estás quedando paralizado dándote golpes de pecho?.

Al errar tenemos dos opciones: mirar sólo lo negativo y sentirnos muy mal, o reparar los daños y aprender de ellos para construir una vida rodeada de una mayor cantidad de flores de sensatez. Si optamos por la segunda opción, hemos de felicitarnos: ¡aprendimos a rescatar lo bueno de nuestras equivocaciones!

Errar no sólo involucra irnos por el camino empedrado y asumir con responsabilidad las consecuencias de nuestras acciones. Errar es también quedarnos quietas, con los brazos cruzados, para no tomar riesgos, es pretender ser perfectas y exigirle mucho a nuestro corazón sin percatarnos de que equivocarse también está permitido. Es decir, vivir atados a un “no errar” también es errar, ya que nos estamos privando de uno de los mayores privilegios que el cielo nos ha dado: el privilegio de vivir.

Y es que tras todo esto se oculta un tirano sentimiento que nos hace detenernos: el miedo. Ese miedo que nos paraliza y nos llena de prejuicios, el mismo que se encarga de limitarnos y llenarnos de vacíos en el pecho.

Pero la idea no es que nos esclavicemos de ello, la idea es que aprendamos a dominar nuestros sentimientos negativos para vencer las limitaciones que nos auto-imponemos. No debes detener tu andar por nada en este mundo, tus pasos siempre te crearán un camino, tu maravilloso camino. Y en cuanto a errores, solo pueden pasar dos cosas: que te equivoques o que no te equivoques, así que felicítate porque ante cualquiera de estas dos opciones siempre saldrás ganando.

Autor: Lluvia

 

Imagen: Alexandr Ivanov – Pixabay

Declaración Diaria – Octubre 2: “Saber”

No basta con adquirir sabiduría, es preciso además saber usarla. –Cicerón

En la vida no todo lo sabemos, y aunque aprendamos mucho, hay que saber cómo y cuándo aplicamos todo ese conocimiento. Nunca dejamos de aprender, porque cada día trae una nueva enseñanza. Que aburrido sería saberlo todo y perdernos la oportunidad y la emoción de descubrir algo nuevo. Todo tiene su tiempo, hay que saber amar, saber callar, saber discernir, saber comprender, saber dominarse, saber plantar, saber recibir y saber dar. -Gloria Teresa

“Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él”. –1 Juan 4:16

Declaración Diaria – Octubre 1: «Vivir»

Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir. –Robert Louis Stevenson

‘Me olvidé de vivir’, así expresa la canción de Julio Iglesias. Vivimos tan aceleradamente que realmente se nos olvida vivir y disfrutar en el día a día las cosas que son realmente significativas; las más sencillas, las más nobles, las que le dan sentido a nuestro existir. Ocupamos nuestra mente de pensamientos y recuerdos negativos, de problemas que no podemos resolver de una manera efectiva o inmediata. Le damos sentido y valor a cosas materiales, sin importancia, «Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo vanidad», (Eclesiastés 12:8). Ya para cuando nos damos cuenta que se nos pasa la vida, es tarde, muy tarde, o demasiado tarde. Comienza a vivir, y no la vida loca, sino una vida con sentido, con propósito, llena de alegría, estar alegres es una decisión que debemos tomar y retomar cada día al despertar. Llena tu mente y tu vida de cosas positivas, ¿que no te va bien hoy?, ya mañana te irá mejor. ¿Que estás atravesando una situación difícil?, no te durará toda la vida, todo tiene una solución, como también cumple un propósito. ¿Que para mi es muy fácil decirlo?, no, no ha sido fácil, me ha tocado aplicarme lo que te estoy diciendo, mas gracias a Dios no lo dejé para luego, no se me hizo tarde. Estás a tiempo, no cuesta dinero cambiar de actitud y mejorar tu calidad de vida emocional. Detente, saca de tu mente los pensamientos negativos para que los positivos puedan entrar, dale paso a las cosas pequeñas y significativas de la vida, atesora cada momento. Dios te dio la vida para vivirla, no para sufrirla, Él sabe que puedes sobrellevar cada problema que se te presenta, y si sientes que no puedes solo, ahí está Él para ayudarte. -Gloria Teresa

“Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este pan es mi carne, que daré para que el mundo viva”. –Juan 6:51

Declaración Diaria – Septiembre 30: “Caridad”

Donde reina la caridad, ahí está la felicidad. –Don Bosco

La caridad entra por casa, es una expresión que aprendí desde pequeña y que también la hice mía. Algunas personas hacen la caridad descuidando su hogar y a su familia. Es importante ayudar a los demás, mas debemos practicar la caridad primero desde el hogar, para luego poder llevarla a otros. Si bien es cierto que debemos amar al prójimo y ayudarle en todo lo que podamos, no podemos dar de lo que no tenemos. Si en nuestros hogares no hay amor, comprensión, paz, respeto, apoyo y el deseo auténtico de ayudarse entre si, no podremos ejercer bien la virtud de la caridad. Al practicarla, debemos hacerlo por amor al prójimo y porque nos llena de regocijo, no por quedar bien con la sociedad o por obtener reconocimiento. Practica a hacer la caridad comenzando por pequeños actos, un saludo, una sonrisa, una llamada, expresa tu amor, cariño o admiración por otra persona, escucha a quien precisa ser escuchado y anima al que lo necesita, extiende una mano en lo que puedas. Y lo más importante, haz el bien sin mirar a quien. Esa persona que un día te lastimó, algún día necesitará de ti, devuelve bien por mal, demuestra de qué estás hecho, créeme que en el proceso podrás perdonar y sentirás paz.  -Gloria Teresa

“Hazte un tesoro de limosna y caridad, y te será más útil que el oro”. –Eclesiástico 29:11

 

No te detengas

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.  

No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.

No te mires con tus ojos, contémplate con la mirada de Dios.

No pienses en lo largo que es el camino de tu transformación, sino en cada paso que puedes dar para ser lo que Dios quiere que seas.

No confíes en tus propias fuerzas; pon tu vida en manos de Dios.

No trates que otros cambien; se tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.

Solo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.

No sufras por lo que viene, recuerda que «cada día tiene su propio afán» (Mt. 6:34).

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.

No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.

Si algún día te sientes cansado, busca el descanso en Dios que renovará tus fuerzas.

Si algún día te sientes demasiado responsable de otros, recuerda que sólo Jesús es el Mesías.

Si te sientes atado a alguien, pídele a Jesús que rompa las ataduras y que su amor vuelva a crear lazos nuevos de amor según su Espíritu.

Si reaccionas ante toda provocación, ruega a Dios para que te enseñe a responder en lugar de reaccionar.

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Si necesitas tener todo bajo control, entrega el control de tu vida a Dios y confía en su poder y en su amor por ti.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en tí como en algo precioso, eres un hijo de Dios.

Piensa que Él está más interesado que tú en que te conviertas en esa creación que El pensó desde toda la Eternidad.

-Anónimo

Declaración Diaria – Septiembre 29: “Respiro”

En nuestra mente, hay sitios donde predominan trincheras, lugares donde nos refugiamos frente al continuo bombardeo de los problemas que a diario nos aquejan y en donde hay un respiro. –Luis Gabriel Carrillo Navas

El respiro es el alivio que se siente luego de una aflicción, preocupación, o de una sobrecarga emocional fuerte. Estar continuamente repitiendo ‘no tengo tiempo para nada’, ‘no puedo con todo’, ‘tengo que esto, tengo que lo otro’, estar pensando en lo próximo que tenemos que hacer, cuando no hemos terminado lo primero, son señales de que estamos cargados de ansiedad y estrés, viviendo una vida muy acelerada. Necesitamos un respiro, observar qué estamos haciendo incorrectamente y modificar nuestros hábitos, bajar la velocidad y hacer una pausa en nuestro diario vivir. Sobretodo debemos organizarnos, establecer prioridades, ver qué cosas debemos hacer primero, cuales podemos dejar para luego y en cuales podemos solicitar ayuda. Muchas veces nos cargamos con cosas que pueden hacer otras personas, nos lo echamos todo encima. Solo podemos hacer una cosa a la vez, has un alto, respira profundamente, entre tarea y tarea toma pequeños descansos, aprende a relajarte, no es imposible ni difícil, es cuestión de aprender. Aprender a sacar tiempo para cada cosa, porque si te pones a pensar que el tiempo no te alcanzará para todo lo que tienes que hacer, no tendrás tiempo para nada. -Gloria Teresa

“Pero ahora, Señor nuestro Dios, tú has sido bueno con nosotros. Nos has dejado escapar del cautiverio y nos has dado un sitio seguro en tu santuario. Nos has concedido un respiro en nuestra esclavitud y nos has dado una nueva esperanza”. –Esdras 9:8