El poder de la gratitud

Gratitud

Decía Cicerón que, «la gratitud no es sólo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás”. Además de ser una virtud, la gratitud es un sentimiento de estima hacia otras personas o situaciones, que se manifiesta en nosotros cuando recibimos algo que nos agrada o que estamos esperando con mucho deseo. También nos sentimos agradecidos cuando alguien nos ayuda en algo que estemos haciendo, o cuando nos extienden la mano en un momento difícil. Por otro lado, la gratitud como valor social, nos brinda grandes beneficios tanto a nosotros como individuos, como a la sociedad su totalidad.

Desde muy pequeños nos enseñan tanto en nuestros hogares, como en la escuela, a dar las gracias. Con el paso de los años, a muchas personas, ya sea por experiencias de la vida o por otras razones, se les olvida, o echan a un lado esta virtud. Sin embargo, aunque no nos sintamos obligados a demostrar agradecimiento, varios estudios clínicos demuestran que la gratitud puede tener efectos muy positivos sobre nuestro organismo, ya que:

  • Aumenta la sensación de bienestar.
  • Ayuda a minimizar el estrés, la depresión y la ansiedad.
  • Disminuye la presión arterial.
  • Mejora la calidad del sueño y el sistema inmunológico.
  • Mejora las relaciones sociales.
  • Refuerza la autoestima.
  • Inspira la generosidad, amabilidad y compasión.

Hay infinidad de motivos con los cuales sentirse agradecidos. Cuando sentimos gratitud, no solo nos encontramos bien con nosotros mismos, sino que atraemos más bendiciones y experiencias positivas a nuestras vidas. Estar agradecidos, no solo en los momentos buenos y felices, sino también en épocas no tan buenas, nos permite aprender a ser mejores cada día. Sentir gratitud y mostrarla, es una acción que debemos practicar todos los días, en cada momento en que tengamos la oportunidad.

Gloria Teresa

Alabar

Alabar a otra persona es sinónimo de halago o elogio, sin embargo el ‘alabar’ de esta reflexión se refiere a la manera de exaltar y glorificar a Dios. La alabanza expresa nuestro agradecimiento por todos los dones que el Señor nos ha brindado tanto espirituales como materiales. Asimismo, manifiesta nuestro fervor y comunión y nos acerca más a Él. La alabanza es una forma de expresión a través de la música, cuando alabamos también oramos. Existen infinidad de motivos por los cuales alabamos a Dios y podemos hacerlo de diferentes maneras, a través de nuestra oración, con nuestras mentes, con el corazón, con nuestros cuerpos (cuando danzamos en adoración a Él), y también con nuestras buenas obras. La alabanza hace que el poder de Dios se manifieste en nosotros, nos produce gozo y paz, renueva nuestro espíritu y nos transforma. Cada uno de nosotros hemos experimentado la manifestación de Dios en nuestra propia vida. Y, en la medida que lo alabemos y nos entreguemos a Él, nos concederá la victoria en nuestras propias batallas. -Gloria Teresa

Gracias por el Hermano Asno

En uno de esos días en que me dirigía al trabajo, iba dándole gracias a Dios por varias cosas y de momento me vino a la mente “sí, gracias también por el hermano asno”. Aunque sé lo que es un asno quise buscar una definición para luego contarles por qué las gracias; esto es parte de lo que encontré: “es un animal muy sufrido y se le emplea como caballería y como bestia de carga y a veces también de tiro”.[1] Es un animal cuya función es llevar carga pesada ya sea sobre su lomo o tirando de algún carruaje. Y sigo así viajando por el pensamiento y meditando sobre “el hermano asno”. No puedo proseguir mi reflexión sin antes explicarles por qué le llamo “el hermano asno” y hablarles un poco de la historia de dicho animal y la relación que tiene con todo ésto. Por tanto, en ese momento en que meditaba sobre el hermano asno me acordé de San Francisco de Asis[2], y su famoso Cántico de las Criaturas, donde da gracias a Dios por el hermano sol, la hermana luna, el hermano fuego, etc.

Pasemos entonces a parte de su historia, así van comprendiendo más a donde los quiero llevar con esta reflexión. El asno, o burro como se le conoce en nuestro país, es un animal legendario que data de tiempos remotos antes de Cristo. En culturas milenarias como la romana, la griega y la egipcia, ya utilizaban al burro como animal de carga, además de adjudicarle ciertos simbolismos. Por otro lado, en lugares donde hay mucha pobreza y en sitios tan remotos que no llegan los medios de transportación, como en la selva amazónica por ejemplo, los asnos son los que acarrean la carga, los alimentos y las personas. A pesar de no ser tan rápidos y fuertes como los caballos, su mantenimiento es menos costoso, tienen una gran resistencia, una larga vida y son más ágiles[3]. Además son animales que pueden subsistir en las temperaturas desérticas y áridas.

Sí, gracias también por el hermano asno… ¿Cuántas veces nos hemos sentido como el hermano asno?, quien se esfuerza, trabaja y carga, es disciplinado, obediente y pasa desapercibido. Nadie lo toma en cuenta porque además de que es lento también es feo, y además se mofan de él para completar. ¿Cuántos de ustedes pasaron por la experiencia o conocen la historia del sombrero del burro?, porque también se simboliza al burro con la ignorancia o analfabetismo. La autoestima de muchos niños y niñas ha sido marcada por estas nefastas experiencias en las aulas de aprendizaje, donde algunos maestros castigaban a los estudiantes en una esquina, de espalda con un sombrero de burro. Asimismo, muchos de nosotros hemos caído en la práctica de utilizar la siguiente expresión en forma jocosa y sin ninguna intención de causar daño cuando relajamos con amistades y les decimos “no seas burro”.

Sin embargo, quiero que sepas que el hermano asno con su yugo[4] hace una labor muy importante aunque no lo parezca. ¿Has notado a lo largo del relato todas las virtudes que posee? Te las enumero rápidamente: es disciplinado, tiene gran resistencia, es ágil, dócil, paciente y servicial. Está cumpliendo su propósito o misión de vida, y si pudiera hablar quizás nos diría que no se siente como nosotros pensamos que se sentiría. Siempre he tenido la impresión de que el hermano asno es un tipo humilde, y si tuviera autoestima estoy segura que tendría una saludable. Me imagino que los asnos, a partir del momento histórico en que Jesús escogió a uno de ellos para su entrada triunfal en Jerusalén, se sienten los animales de carga más satisfechos y valiosos del universo. Sí, porque Jesús se fijó en ellos, no pidió un camello, ni un caballo y mucho menos un elefante, todos estos últimos animales de mucha fuerza y simbolismo. Porque aunque no veamos la importancia del pasaje bíblico[5], la entrada de Jesús a Jerusalén en un pollino[6] de asna simboliza la humildad que es sinónimo de mansedumbre y fidelidad. Por otro lado no puedo dejar de mencionar que en un asno condujo José a María hacia Belén.

Con la expresión de “gracias también por el hermano asno”, ese día que comencé contándoles, quise expresarle a Dios gratitud por las experiencias no tan buenas, porque de ellas se aprende a ser mejor cada día, se adquiere sabiduría, y son un peldaño más hacia la cima, una montaña más escalada. Así que la próxima vez que te sientas como un burro de carga, que te hagan sentir mal, que hablen mal de ti, que no valoren el esfuerzo que haces, que no vean la belleza que hay en tu interior, que pases desapercibido, dile al Señor: “gracias por el hermano asno”. Gracias por el trabajo, por la carga, por mis defectos y limitaciones, porque soy pasado por alto, porque todo eso me acerca cada día más a ti. Porque como el hermano asno tengo una encomienda, tengo un propósito. Porque Tú te perfeccionas en mi debilidad, porque a pesar de todo podemos hallar descanso en Tu Palabra que nos dice: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana”.[7]

Gloria Teresa Torres

(Escrito original del 7 de junio de 2014, publicado en Motivando Paz

Notas al calce:
[1] Real Academia Española (www.rae.es)
[2] Monje italiano fundador de sacerdotes franciscanos
[3] Wikipedia (es.wikipedia.org)
[4] Simboliza sumisión y entrega
[5] Mateo 21:2-7 (RV
[6] Asno joven, cría de asna
[7] Mateo 11:28-30

 

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