Para alcanzar tus metas y sueños sólo tienes que dar el primer paso y comenzar a caminar. Quizás  no llegarás rápido o pronto, mas no debes preocuparte, disfruta del camino y del paisaje. Como decía Antonio Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. -Gloria Teresa

Jamás dudes de ti

Tienes tanto que ofrecer, tanto que dar y tanto te mereces recibir. No lo dudes jamás.

Conócete y conoce todas tus buenas cualidades.

Regocíjate de las fuerzas maravillosas de mente y cuerpo.

Alégrate de las virtudes que son tuyas y felicítate por todas las cosas admirables que has hecho.

Mantén una actitud positiva. Concéntrate en lo que mayor felicidad te da, y confía en tu persona.

Mantén el ágil ritmo de tu corazón, la alegría de tus pensamientos, y el bienestar de tu ser.

-Autor Desconocido-

 

 

Imagen de Pixabay

En el mes de enero cumplimos nuestro primer aniversario, quiero agradecerles por todo su apoyo, esperando que sean muchos años más compartiendo información, experiencias, conocimiento y todo lo bueno y positivo que les pueda transmitir. Comencé este blog como parte de un deseo que finalmente se hizo realidad. Los sueños se atrapan poco a poco, uno a la vez. Aún me queda mucho por alcanzar, por comunicar, y seguro que sí, también por aprender.  Aunque estuve desconectada unos meses y no pude celebrar la época de navidad con ustedes, aprovecho este momento para que brindemos por todo lo bueno del año que se fue, y por lo bueno que este año 2020 nos dejará. Nunca es tarde para celebrar, para agradecer, para comenzar y recomenzar, para rescatar sueños y terminar proyectos. La vida se vive una vez y no hay vuelta atrás, hay que sacar partido de cada instante como mejor podamos hacerlo; siempre procurando el bien para nosotros y los que están a nuestro alrededor. Atesora cada segundo, pero sobretodo, como decía la Dra. Grace Nouel, «Ama, vive, ríe y se feliz».

-Gloria Teresa

¡Felicítate por tus buenos errores!

Es inevitable cometer errores, es parte de la vida: por mucho que intentemos evitarlo, los cometeremos.

¡Pero qué bueno es cometerlos! Gracias a nuestra gran capacidad de aprender de los errores podemos ser mejores día a día. Los errores nos pueden enseñar en qué podemos mejorar y a vivir de forma más sensata. Algo bueno se puede sacar de ello… hagámoslo.

Los errores son fruto de nuestro accionar y son muy comunes en nuestras vidas, así muchas veces les veamos con tintes extraordinarios. Si vas al cine, lo más probable es que vayas a ver una película; si vives, lo más probable es que cometas errores.

Nuestras equivocaciones nos deben ayudar a aprender y a evaluar lo que está funcionando en nosotros y lo que no, por ello, si tenemos una actitud positiva siempre veremos en los errores una oportunidad.

Antes de sentirnos desanimados o fracasados, deberíamos mirar los errores en sus justas dimensiones:

¿Nos equivocamos? Sí, pero de ello podemos aprender a reconocer lo que se está agrietado en nuestro corazón para restaurarle, además de evidenciar nuestras fortalezas para seguirlas cultivando y utilizarlas de forma efectiva. Esto es lo que precisamente diferencia un error de otro: nuestra capacidad de aprender, ¿estás apreciando los regalos que el cielo te da en forma de error?, ¿o simplemente te estás quedando paralizado dándote golpes de pecho?.

Al errar tenemos dos opciones: mirar sólo lo negativo y sentirnos muy mal, o reparar los daños y aprender de ellos para construir una vida rodeada de una mayor cantidad de flores de sensatez. Si optamos por la segunda opción, hemos de felicitarnos: ¡aprendimos a rescatar lo bueno de nuestras equivocaciones!

Errar no sólo involucra irnos por el camino empedrado y asumir con responsabilidad las consecuencias de nuestras acciones. Errar es también quedarnos quietas, con los brazos cruzados, para no tomar riesgos, es pretender ser perfectas y exigirle mucho a nuestro corazón sin percatarnos de que equivocarse también está permitido. Es decir, vivir atados a un “no errar” también es errar, ya que nos estamos privando de uno de los mayores privilegios que el cielo nos ha dado: el privilegio de vivir.

Y es que tras todo esto se oculta un tirano sentimiento que nos hace detenernos: el miedo. Ese miedo que nos paraliza y nos llena de prejuicios, el mismo que se encarga de limitarnos y llenarnos de vacíos en el pecho.

Pero la idea no es que nos esclavicemos de ello, la idea es que aprendamos a dominar nuestros sentimientos negativos para vencer las limitaciones que nos auto-imponemos. No debes detener tu andar por nada en este mundo, tus pasos siempre te crearán un camino, tu maravilloso camino. Y en cuanto a errores, solo pueden pasar dos cosas: que te equivoques o que no te equivoques, así que felicítate porque ante cualquiera de estas dos opciones siempre saldrás ganando.

Autor: Lluvia

 

Imagen: Alexandr Ivanov – Pixabay

Declaración Diaria – Septiembre 16: «No darse por vencido»

Sólo cuando la oruga creyó que el mundo terminaba se transformó en mariposa. –Proverbio

Si la oruga se da por vencida jamás podrá ver su hermosa e increíble transformación. No debes sentirte derrotado porque aún te queda mucho por conquistar. Metas, sueños, anhelos, nunca es tarde para completarlos. Mientras hay vida, hay esperanza. La vida es como la naturaleza, los días nublados, las tormentas y tempestades siempre aparecen. Mas recuerda que después de cada tempestad viene la calma y que luego de cada día nublado sale el sol. No pretendo narrarte un cuento de hadas con esta pequeña reflexión, es real y es posible. Tampoco digo que es fácil cambiar de actitud cuando se está acostumbrado a tener siempre una actitud negativa ante los eventos ‘no gratos’ a los cuales nos enfrenta la vida. Sin embargo, sí se puede, es cuestión de modificar la actitud con mucho o poco esfuerzo, al paso que puedas. De la misma forma en que se enfrentan los problemas, de esa misma manera serán los resultados que obtendremos. No dudes que siempre, siempre, siempre, habrá un mañana mejor. -Gloria Teresa

No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos. –Orison Swett Marden