El júbilo es un estado de ánimo, nos llena de motivación y de energía positiva. Es muy inspirador y favorable, ya que podemos transmitirlo a otras personas y viceversa. No hay que esperar por una ocasión en particular para sentirnos jubilosos. Vamos, ¿y si nos olvidamos por un momento de nuestras faenas y problemas y nos llenamos de júbilo? No dependamos de eventos especiales para estar gozosos, la alegría es una decisión. Decidamos estar contentos, a pesar cada reto, a pesar de cada obstáculo.
Ser valiente no significa que seamos super héroes. Ser valiente es reconocer nuestra naturaleza humana. Es no rendirnos ante la adversidad. Es saber perder y reconocer que perdiendo también se gana. Es levantarse después de haber caído y volver a intentarlo una vez más, cada vez. Cuando somos valientes, tenemos la fe y la confianza de que todo marchará bien, no importa la situación por la cual estemos atravesando. Ser valiente es reconocer que somos valiosos por lo que somos, no por lo que tenemos o hacemos, y no medirnos por lo que otros opinen de nosotros. Ser valiente también es ser honestos, humildes y pacientes, hacer la diferencia, tratando de hacer nuestro mejor esfuerzo para ser mejores seres humanos cada día.
Unas veces nos toca ganar y otras nos toca perder. ¿Han escuchado la frase, ‘y con el tiempo te darás cuenta de que muchas veces perdiendo también se gana’?. Esto significa que en muchas ocasiones no obtenemos los resultados deseados, no porque no estemos haciendo las cosas bien, sino porque evidentemente no nos convenía eso que estábamos deseando o buscando. Se cierra una puerta y se abren dos, te caes dos veces y te levantas tres, terminas un capítulo de tu vida y comienzas otro, de eso se trata. No confundas ‘perdedor’ con ‘derrotado’. Derrotado es quien se cae y no se levanta por miedo a perder de nuevo. Es cuestión de saber perder con humildad, paciencia y aceptación. Porque cuando aprendes a perder, aprendes del mismo modo a superar tus miedos y luchas, a vivir en armonía con todo lo que te rodea y contigo mismo.
Los cambios siempre son necesarios, cambio de actitud, cambio de estrategia, cambio de hacer las cosas siempre de la misma manera. Sin embargo, cuando llegan circunstancias a nuestras vidas en las cuales no tenemos el poder de cambiar, estamos hablando de un cambio impuesto, ya que llega de momento y no tenemos mas opción que adaptarnos. Y a pesar de que el cambio forzado es uno que no esperábamos, desde el punto de vista de una persona positiva, los cambios siempre obran en beneficio nuestro. Cuando las cosas no marchen bien, debemos hacer una introspección e indagar qué debemos cambiar. Puede ser tan sencillo como cambiar de plan o tan complejo como cambiar nosotros mismos.
Gozamos de un estado de bienestar cuando nos sentimos satisfechos y tranquilos con todo lo que nos rodea. Cuando disfrutamos de buena salud (física, mental y emocional), cuando estamos económicamente bien, cuando tenemos éxito en la vida y obtenemos logros deseados, o cuando nos hallamos plenos espiritualmente. El concepto de bienestar es relativo y para cada persona tiene un alcance diferente, ya que va de acuerdo con sus circunstancias y con lo que le agrada o necesita. Ejemplo de esto puede ser un individuo que se siente plenamente feliz con solamente poseer una salud en óptimas condiciones, aunque no tenga bienes materiales. Sin embargo, por otro lado, una persona puede sentirse desdichada y no gozar de dicho bienestar, porque piensa que el dinero lo es todo en la vida, o que no tiene suerte en el amor. No importa quiénes o cómo seamos, lo primordial es que podamos lograr el grado de bienestar que cada uno desea. Mas eso depende exclusivamente de nosotros mismos, de cómo manejamos nuestras situaciones y emociones, y de cómo percibimos a los demás y las circunstancias ajenas que nos rodean.
Se preguntó por un año por qué le había tocado enfrentar la enfermedad a ella si nunca había obrado para mal. Dudó, además, de su capacidad y belleza como ser humano. Ese diagnóstico de esclerosis múltiple cambió inesperadamente la vida de Karla Ortiz cuando apenas tenía 23 años, pero el destino le tenía preparada una sorpresa.
Luego de compartir que se enfrentaba a esta enfermedad crónica que afecta el sistema nervioso central y que pueda provocar discapacidad entre los 20 y 40 años, según Mayo Clinic, la mujer entendió que tenía un propósito en la vida: educar a las personas sobre su enfermedad a través de una plataforma en las redes sociales, la cual posteriormente llamó Una Jeva con Esclerosis Múltiple.
“El propósito principal de mi plataforma es la educación, yo no quiero que más personas tengan diagnósticos tardíos como el mío, porque, quizás si yo hubiese sido diagnosticada a tiempo, yo estuviera mejor, pero desconocía. Yo quisiera que todo el mundo sepa de la condición y se eduque. Quiero, también, motivar a la gente a que [vea que] no hay limitaciones y que un diagnóstico no te define’’, compartió con Es Mental.
La ahora creadora de contenido de belleza y viajes, así como la mente detrás de la boutique digital Lúa, contó que sus primeros síntomas los experimentó cuatro años antes del diagnóstico mientras disfrutaba en familia.
“Para el 2012 yo estaba bailando y me viré el tobillo. Estábamos montando el árbol de Navidad, con música puesta, bailando. Fue una virada simple, no me había roto nada. Después de ahí seguí caminando con dificultad, no quedé igual y nunca me recuperé de ese tobillo’’, relató.
Tras el suceso pasaron cuatro años cargados de incertidumbre en relación con lo que estaba enfrentando.
“Cuatro años teniendo síntomas sin saber lo que tenía. Yo se lo achacaba a la virada de tobillo. En el 2016 cuando yo estoy en un viaje en Disney, llegando a Orlando, mi pierna izquierda se adormeció por completo, las manos también se me estaban adormeciendo. Cuando llegué a Puerto Rico comencé a hacer los trámites para ver a un médico’’, explicó.
Así fue cómo una visita al fisiatra se transformó en otra visita, esta vez al neurólogo, quien más adelante descubrió su padecimiento.
Aunque los síntomas de la esclerosis múltiple se pueden manifestar de forma diferente en cada persona, algunas experimentan: hormigueo, adormecimiento, sensaciones dolorosas, dificultad para hablar; visión borrosa, debilidad muscular, pérdida de equilibrio, problemas de coordinación, rigidez muscular, temblores, y problemas intestinales, entre otras tantas, de acuerdo con la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple.
Esta misma entidad apunta a que actualmente, en Estados Unidos, casi 1 millón de personas viven con la enfermedad.
Es precisamente en su cuenta de Una Jeva con Esclerosis en la que cuenta en primera persona cómo es vivir con estos síntomas y la forma en la que la terapia física, así como la terapia ocupacional se han convertido en parte de su actual tratamiento.
“A esta condición le llaman la condición de las mil caras, porque todo el mundo la vive diferente. El tratamiento que se asigna es bien individual. En mi caso, yo me encuentro ahora mismo en un centro de rehabilitación y estoy de 10 a 14 días recibiendo terapia intensiva todos los días, 3 horas diarias’’, describió.
La doctora Darisabel Rodríguez, especializada en fisioterapia, coincidió en que la terapia se trata de forma individualizada y con el fin de educar al paciente en diferentes aspectos.
“El fisioterapista no solamente va a entrar en los ejercicios. Va educar sobre los cambios en la nutrición, estilo de vida y las cosas que debe hacer, como tomar baños de sol y tratar de consumir alimentos altos en Vitamina D y Calcio. Eso es bien importante’’, compartió.
Explicó que el diseño de programa de fisioterapia para esta condición toma en consideración ejercicios de propiocepción, balance, dolores específicos y el grado de limitación que tiene el paciente.
“En el caso de esclerosis múltiple siempre recomiendo que se trabaje la mayor parte de los grupos musculares, como esto es el sistema nervioso central, se va a afectando todo’’, aseguró.
Busca romper estereotipos
Karla Ortiz, la “Jeva con Esclerosis’», busca romper los estereotipos existentes sobre las personas en situación de discapacidad en el tema del turismo y los viajes. Aunque antes de experimentar la esclerosis múltiple tenía como pasatiempo viajar y conocer nuevos destinos, su actual condición no ha sido una limitación para realizar sus viajes más anhelados. Para ello utiliza su cuenta de Instagram y documenta sus anécdotas.
“Este viaje pasado que hice a Grecia fue retante, porque estaba limitada de piernas, manos y brazos, pero aprendí muchísimo que la mente nos limita mucho. Me demostré tanto, que ahora sí que no quiero parar’’, sostuvo entre risas.
Su pasión por los viajes es tanta que la joven adelantó a Es Mental que próximamente presentará un nuevo proyecto enfocado en destinos y las diferentes accesibilidades que tienen para los viajeros en situación de discapacidad.
“Quiero romper el tabú, porque muchas personas piensan que las personas con limitaciones no pueden salir ni divertirse, pues no. Hay destinos que pueden ir y son posibles’’, afirmó.
Esta fanática de la frase «se vale todo, menos quitarse» posee su propia tienda de ropa en línea, la cual creó a raíz de la pandemia por COVID 19 y la cuál bautizó con el nombre Lúa Boutique PR.
“Mi cuerpo está limitado, pero mi mente no. Yo amo la moda desde siempre y quería seguir generando dinero y lo que me gusta. Cuando llegó el momento de renunciar a mi trabajo, me dediqué de lleno a la boutique’’, concluyó.