Comenzar el día con una sonrisa y una actitud positiva es muy provechoso y altamente recomendable. Recibes de acuerdo a la actitud con la cual enfrentas las situaciones cotidianas. Si te es muy difícil, comienza poco a poco. No nacemos instruidos, toda conducta es aprendida.

Comienza cada mañana pensando cómo deseas encarar tu día. Cometemos el error de levantarnos y saltar de la cama despavoridos porque hay que trabajar y tantas cosas por hacer. Es tiempo de DETENERSE y reflexionar.

Cada mañana al despertar, respira profundo. No comiences pensando en todo lo que tienes que hacer, sino en todo lo que tienes que agradecer. Vas a ver que son tantas las bendiciones que te han llegado, que tu día se llenará de entusiasmo y positivismo. Entonces la sonrisa te saldrá automáticamente, tendrás más confianza en ti mismo y modificarás tu actitud.

-Gloria Teresa

Declaración Diaria – Octubre 10: “Motivación”

Sin motivación no hay sacrificio, sin sacrificio no hay disciplina, y sin disciplina o hay éxito. (#rendonmendez)

De acuerdo a Anita Woolfolk*, la motivación es un estado interno que incita, dirige y mantiene la conducta. En otras palabras, es el deseo y la emoción que tenemos de hacer algo, lo que nos incita a luchar por nuestros sueños. Es importante estar y mantenernos motivados para así poder lograr lo que deseamos. Muchas veces es difícil porque probablemente nos sentimos mal, sin fuerzas, estamos desenfocados o distraídos, o pasando por alguna situación difícil. No siempre vamos a estar igual de motivados, a pesar de que siempre debe haber una razón que nos impulse a hacer o conseguir algo. Y no basta solamente con tener un motivo, también hace falta voluntad, compromiso, disciplina y persistencia. En la motivación es que está la diferencia entre obtener lo que nos proponemos o resignarnos con lo que tenemos, aunque no estemos satisfechos. La pasión es el motor que nos impulsa a querer alcanzar nuestros más anhelados sueños, la motivación es lo que nos mantiene en movimiento en el camino para alcanzar la meta. -Gloria Teresa

El amor de Dios es la fuerza poderosa que nos motiva a seguir hacia delante. –Gloria Teresa Torres

 

*Anita Woolfolk es una psicóloga estadounidense especializada en educación infantil.

 

¡Felicítate por tus buenos errores!

Es inevitable cometer errores, es parte de la vida: por mucho que intentemos evitarlo, los cometeremos.

¡Pero qué bueno es cometerlos! Gracias a nuestra gran capacidad de aprender de los errores podemos ser mejores día a día. Los errores nos pueden enseñar en qué podemos mejorar y a vivir de forma más sensata. Algo bueno se puede sacar de ello… hagámoslo.

Los errores son fruto de nuestro accionar y son muy comunes en nuestras vidas, así muchas veces les veamos con tintes extraordinarios. Si vas al cine, lo más probable es que vayas a ver una película; si vives, lo más probable es que cometas errores.

Nuestras equivocaciones nos deben ayudar a aprender y a evaluar lo que está funcionando en nosotros y lo que no, por ello, si tenemos una actitud positiva siempre veremos en los errores una oportunidad.

Antes de sentirnos desanimados o fracasados, deberíamos mirar los errores en sus justas dimensiones:

¿Nos equivocamos? Sí, pero de ello podemos aprender a reconocer lo que se está agrietado en nuestro corazón para restaurarle, además de evidenciar nuestras fortalezas para seguirlas cultivando y utilizarlas de forma efectiva. Esto es lo que precisamente diferencia un error de otro: nuestra capacidad de aprender, ¿estás apreciando los regalos que el cielo te da en forma de error?, ¿o simplemente te estás quedando paralizado dándote golpes de pecho?.

Al errar tenemos dos opciones: mirar sólo lo negativo y sentirnos muy mal, o reparar los daños y aprender de ellos para construir una vida rodeada de una mayor cantidad de flores de sensatez. Si optamos por la segunda opción, hemos de felicitarnos: ¡aprendimos a rescatar lo bueno de nuestras equivocaciones!

Errar no sólo involucra irnos por el camino empedrado y asumir con responsabilidad las consecuencias de nuestras acciones. Errar es también quedarnos quietas, con los brazos cruzados, para no tomar riesgos, es pretender ser perfectas y exigirle mucho a nuestro corazón sin percatarnos de que equivocarse también está permitido. Es decir, vivir atados a un “no errar” también es errar, ya que nos estamos privando de uno de los mayores privilegios que el cielo nos ha dado: el privilegio de vivir.

Y es que tras todo esto se oculta un tirano sentimiento que nos hace detenernos: el miedo. Ese miedo que nos paraliza y nos llena de prejuicios, el mismo que se encarga de limitarnos y llenarnos de vacíos en el pecho.

Pero la idea no es que nos esclavicemos de ello, la idea es que aprendamos a dominar nuestros sentimientos negativos para vencer las limitaciones que nos auto-imponemos. No debes detener tu andar por nada en este mundo, tus pasos siempre te crearán un camino, tu maravilloso camino. Y en cuanto a errores, solo pueden pasar dos cosas: que te equivoques o que no te equivoques, así que felicítate porque ante cualquiera de estas dos opciones siempre saldrás ganando.

Autor: Lluvia

 

Imagen: Alexandr Ivanov – Pixabay

No culpes a nadie

Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida. Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar. No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda

Declaración Diaria – Septiembre 16: «No darse por vencido»

Sólo cuando la oruga creyó que el mundo terminaba se transformó en mariposa. –Proverbio

Si la oruga se da por vencida jamás podrá ver su hermosa e increíble transformación. No debes sentirte derrotado porque aún te queda mucho por conquistar. Metas, sueños, anhelos, nunca es tarde para completarlos. Mientras hay vida, hay esperanza. La vida es como la naturaleza, los días nublados, las tormentas y tempestades siempre aparecen. Mas recuerda que después de cada tempestad viene la calma y que luego de cada día nublado sale el sol. No pretendo narrarte un cuento de hadas con esta pequeña reflexión, es real y es posible. Tampoco digo que es fácil cambiar de actitud cuando se está acostumbrado a tener siempre una actitud negativa ante los eventos ‘no gratos’ a los cuales nos enfrenta la vida. Sin embargo, sí se puede, es cuestión de modificar la actitud con mucho o poco esfuerzo, al paso que puedas. De la misma forma en que se enfrentan los problemas, de esa misma manera serán los resultados que obtendremos. No dudes que siempre, siempre, siempre, habrá un mañana mejor. -Gloria Teresa

No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos. –Orison Swett Marden