El respiro es el alivio que se siente luego de una aflicción, preocupación, o de una sobrecarga emocional fuerte. Estar continuamente repitiendo ‘no tengo tiempo para nada’, ‘no puedo con todo’, ‘tengo que esto, tengo que lo otro’, estar pensando en lo próximo que tenemos que hacer, cuando no hemos terminado lo primero, son señales de que estamos cargados de ansiedad y estrés, viviendo una vida muy acelerada. Necesitamos un respiro, observar qué estamos haciendo incorrectamente y modificar nuestros hábitos, bajar la velocidad y hacer una pausa en nuestro diario vivir. Sobretodo debemos organizarnos, establecer prioridades, ver qué cosas debemos hacer primero, cuales podemos dejar para luego y en cuales podemos solicitar ayuda. Muchas veces nos cargamos con cosas que pueden hacer otras personas, nos lo echamos todo encima. Solo podemos hacer una cosa a la vez, haz un alto, respira profundamente, entre tarea y tarea toma pequeños descansos, aprende a relajarte, no es imposible ni difícil, es cuestión de aprender. Aprender a sacar tiempo para cada cosa, porque si te pones a pensar que el tiempo no te alcanzará para todo lo que tienes que hacer, no tendrás tiempo para nada.
Gloria Teresa

