Las Madres nunca se van

Las Madres nunca se van,
se quedan a nuestro lado,
nos acompañan y cuidan,
en lo bueno y en lo malo.

Ellas no pueden irse,
porque aún no han terminado,
de criarnos y mimarnos,
aunque seamos ancianos.

Solamente Dios hace,
que las madres sean eternas,
pues Él mismo escogió,
una para tenerla.

Las madres siempre estarán,
no estés triste y afligido,
sólo se ha ido el cuerpo,
mas el alma está contigo.

Gloria Teresa Torres©
05/10/2020

Amor Celestial

 

Eres mi más grande amor,
ese amor que nunca falla,
el que siempre está conmigo,
el que reconforta el alma.

El que da paz a mis días,
y en mis noches me da calma,
el que en días de altibajos,
sin concesión me desarma.

Qué haría yo sin tenerte,
en mi vida, en mi marcha,
en mis noches y mis días,
en el calor y en la escarcha.

Doy las gracias porque estás,
tanto en penas y algazaras,
porque tú también me amas,
con libertad, sin amarras.

Gloria Teresa Torres©️
04/21/2020



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Yo Tengo un Dios


Yo tengo un Dios de poder,
tengo un Dios de sabiduría,
tengo un Dios de amor
y tengo un Dios de paz.

Yo tengo un Dios que me ama,
tengo un Dios que me perdona,
tengo un Dios que me protege
y tengo un Dios que me bendice.

Yo tengo un Dios que me conduce,
tengo un Dios que está conmigo,
tengo un Dios que me sana
y tengo un Dios que me salva.

Y como agradecimiento,
por todo su infinito amor,
es que escribo este poema,
con todo mi corazón.

Gracias Padre Bendito,
nunca te podré pagar
y algún día entre tus brazos,
anhelo por siempre estar.

Gloria Teresa Torres©
10/01/2015



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Desde mis Sueños

En el balcón de mis sueños,
rodeada de gaviotas,
delineo arcoíris,
desbordados de esperanzas.

En el jardín de mis sueños,
habitan hadas madrinas,
rosas, lirios y claveles,
envueltos en añoranzas.

En el baile de mis sueños,
sueña que te sueña y canta,
soñando con las estrellas,
imaginando alcanzarlas.

Desde el balcón esperanzas,
desde el jardín añoranzas,
sigo bailando y soñando,
con el corazón y el alma.

Gloria Teresa Torres©
07/21/2019

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El poema que comparto a continuación, es uno escrito al gran comediante puertorriqueño Luis Raúl con motivo de su deceso hace cinco años.

La vida teje misterios difíciles de escrutar.
Nos hace reflexionar sobre asuntos muy, muy serios.
¿Cuáles son esos criterios y cuál es esa medida?
La intensidad requerida de una feliz existencia,
no hay respuesta en la ciencia para el ciclo de la vida.

La muerte es confrontación con esas firmes creencias,
empolvadas de apariencias, débiles en convicción.
Pues si es la liberación de un alma que ha sido ungida,
y a la materia vencida deja para consolarnos…
Debemos regocijarnos de ese ciclo de la vida.

Aún así, es el desapego, nuestra muerte personal,
una batalla campal entre querencia y el ego.
Pero en el desasosiego, por la persona querida
que, de pronto, su partida sacude la humanidad
es que hallamos la verdad de este ciclo de la vida.

Luis Raúl, provocador de risas y de ironías
sin querer, con lo que hacías, ibas cultivando amor.
Hoy en medio del dolor por ese viaje de ida
dejas la isla estremecida, y yo en lágrimas te digo:
Gracias mil querido amigo de este ciclo de la vida.

Por Silverio Pérez