Calma es lo que se siente después de que un Huracán, que ya estaba pronosticado por una ruta, cambia su trayectoria. Es cuando Dios nos regala un milagro, y ese fenómeno se desvia y se aleja sin hacer daño. Paz, tranquilidad, quietud, sosiego, son sinónimos de calma que experimentamos luego de la tempestad, cuando sentimos bienestar, cuando recordamos acontecimientos que nos provocan alegría, o simplemente cuando admiramos un hermoso paisaje. Calma es a su vez, sentir la caricia del viento, contemplar un cielo estrellado y escuchar el sonido del mar; es buscar en ese silencio que sana, que da nuevas fuerzas y que nos invita a renovarnos cada día.
Gloria Teresa



Hermosas palabras, gracias!
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