Les comparto una breve historia sobre los bag charms, los accesorios decorativos colgantes para bolsos que, durante los últimos dos años, han vuelto a convertirse en tendencia.
Si bien no existe un único creador ni una fecha exacta para su nacimiento, los bag charms surgieron de la necesidad de transformar objetos cotidianos en una expresión de identidad. Durante las décadas de 1970 y 1980, esta tendencia cobró fuerza en Europa, donde Jane Birkin inspiró una forma más espontánea y auténtica de llevar los bolsos, adornándolos con pañuelos, calcomanías y pequeños accesorios.


La cultura japonesa de los años ochenta y noventa desempeñó un papel clave en la popularización de los bag charms, impulsada por el auge del «kawaii» (1) y de personajes icónicos. Niños y jóvenes comenzaron a decorar sus mochilas y bolsos con dijes, juguetes y pequeños accesorios. Marcas como Sanrio contribuyeron a extender esta costumbre mediante colgantes y personajes icónicos, sentando las bases de una tendencia que hoy ha regresado con fuerza.



A principios de los años 2000, marcas de alta costura como Louis Vuitton y Fendi adoptaron la tendencia y comenzaron a vender dijes y pompones diseñados específicamente para las carteras. En la década de 2020, Miu Miu contribuyó enormemente a devolver la tendencia al centro de la moda, especialmente con la estética Y2K (2) y la idea de decorar los bolsos con cordones, llaveros, charms y pequeños objetos personales.
Esta tendencia perdió protagonismo durante algunos años con la llegada del “quiet luxury” (lujo silencioso) y el auge del minimalismo. La moda favorecía bolsos de líneas limpias, colores neutros, logotipos discretos y una estética depurada, prácticamente libre de adornos. Sin embargo, después de varios años dominados por esta corriente, la industria volvió a abrazar la individualidad y el deseo de convertir los accesorios en una extensión de la identidad personal.
Entre finales de 2023 y mediados de 2024, los bag charms experimentaron un regreso masivo, consolidándose durante 2025 y manteniéndose vigentes hasta hoy. Paralelamente, surgió el fenómeno de la ‘personalización masiva’, en el que muchas personas comenzaron a decorar sus bolsos con accesorios cargados de significado personal. A diferencia de los accesorios de carteras de los años 2000, la ola de estos últimos dos años ha traído consigo elementos muy específicos como juguetes, accesorios de diseñador y coleccionables; figuras virales como Labubu (de Pop Mart) o los peluches de Jellycat. También surgió el auge del DIY (hacerlo uno mismo), y lo artesanal: llaveros tejidos a crochet, cuentas de colores hechas a mano y recuerdos de viajes. Y, por último, el “switching up”, que nos permite reinventar las carteras que ya tenemos y hacer que parezcan nuevas otra vez.



Aunque los bag charms suelen considerarse simples accesorios decorativos, algunas marcas han logrado convertirlos en parte de su identidad visual. Su reciente auge responde, en gran medida, al deseo de personalización, a la influencia de las redes sociales y a la posibilidad de transformar bolsos que ya tenemos, dándoles un aire nuevo y más personal. Pese a que su resurgimiento pueda parecer una moda pasajera, creo que estos accesorios han encontrado un lugar duradero como símbolo de individualidad y estilo propio.
Gloria Teresa Torres – Imagen y Estilo Personal
Notas Finales:
(1) El estilo «kawaii» es una corriente cultural y estética japonesa basada en la ternura, la dulzura y la inocencia. La palabra «kawaii» significa literalmente ‘tierno’, ‘adorable’ o ‘encantador’.
(2) El estilo Y2K es una tendencia inspirada en la moda y la cultura popular de finales de los años noventa y principios de los 2000. El término Y2K proviene de «Year 2000» («año 2000).


